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Córdoba
Pág. 75
15/10/2006
Redacción
LA SOBRECARGA DE ACTIVIDADES MULTIPILCA EL ESTRÉS INFANTIL
El estrés en los niños está cada vez más presente en la sociedad actual. La causa principal de este mal es el exceso de actividades extraescolares que los menores realizan a diario debido a la falta de tiempo de los padres par estar con ellos. Los pequeños (...) con edades comprendidas entre los 12 y los 14 años, son los que tienen más probabilidades de padecer este tipo de patología.
Esta enfermedad, que afecta de igual modo a los pequeños de ambos sexos, se puede diagnosticar a partir de una serie de síntomas que puede presentar el niño. Estos son el bajo rendimiento, la falta de ganas de acudir al colegio o las malas relaciones tanto con sus compañeros como con sus profesores. (...) el estrés infantil se refleja en la “imposibilidad” de hacer los deberes y la “falta de ganas” de ir al centro escolar por parte del niño. Además, también experimentan “cambios de humor significativos” y “respuestas desmedidas” ante los hechos que ocurren a su alrededor.
(...) para los niños es “sumamente importante” el aspecto afectivo en los primeros años de su vida (...), al mismo tiempo que tienen que sentirse “queridos y estimulados”, algo que parece cada vez más difícil que llegue de sus progenitores con el ritmo de vida actual. El principal motivo de ello es que los padres, debido al excesivo tiempo que pasan en sus lugares de trabajo, se ven obligados a apuntar a sus hijos a infinidad de actividades extraescolares (...).
Uno de los aspectos primordiales que influyen en el estudio del estrés infantil es conocer cuál es el origen de la ansiedad, distinguiendo si esta ha sido producida por una situación de fracaso escolar o si, por el contrario, el estrés de ha haya originado como consecuencia de un falla en el ritmo de estudios.
Los padres que se enfrentan a la posibilidad de que su hijo padezca esta patología, deben seguir una serie de pasos, (...) como hablar el tutor para conocer los progresos que hace o no el niño en el colegio y hablar con el menor de forma directa, pero “sin interrogarlo”, y (...) a los progenitores que se vean incapaces de resolver el problema se les anima a que acudan a un profesional.
La Razón
Pág. 34
30/10/06
M. Ovejero
LA ANSIEDAD AFECTA AL DOBLE DE MUJERES QUE HOMBRES
Miedo a salir a la calle, pánico a los espacios cerrados, llantos sin control ni consuelo, sudoración excesiva...son algunos de los síntomas que padece el 20 por ciento de la población española en algún momento de sus vida. Los expertos calculan que dos de cada 10 españoles presentarán algún trastorno de ansiedad a lo largo de su vida, siendo el de ansiedad generalizada el más prevalente y las mujeres las que más lo padecen. Según concluye el “Consenso español sobre Trastornos de Ansiedad Generalizada”, el trastorno afecta en nuestro país a dos mujeres por cada hombre y suele aparecer entre los 20 y los 30 años.
“La ansiedad es una reacción emocional normal que responde a ciertas condiciones de presión o amenazas. Pero se convierte en un trastorno patológico cuando aparece como una respuesta no proporcionada a ninguna exigencia del entorno”, explica Antonio Cano Vindel (...) presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés”.
(...) “El perfil de estos pacientes es siempre el mismo. Lo sufren más las mujeres porque además de la genética, se dan cuenta antes del problema y lo expresan mejor. A los hombres les cuesta mucho más y, además, ellos utilizan con frecuencia el alcohol como ansiolítico. (...).
“Suelen ser personas muy perfeccionistas, obsesivas, es decir, gente que por sus rasgos de personalidad están predispuestos a padecer ansiedad” (...).
(...) los expertos aconsejan que hay que saber distinguir entre ansiedad y ansiedad. Los nervios son un estado de preocupación ante algo que identifican claramente. Sin embargo, la ansiedad tiene dos características determinantes: “la persona que sufre este trastorno no conoce muy bien cuál es la razón por la que se encuentra en ese estado y además tiene la sensación de que en algún momento perderá el control de la situación”. (...). Además , es como una espiral (...) y cuando el paciente entra en ese círculo vicioso no sabe salir. (...).
Aunque es la patología psiquiátrica más frecuente, los trastornos de ansiedad se atienden en la medicina familiar. (...). Los expertos dicen que en un 30 por ciento de los casos los pacientes se curan con una terapia complementada de fármacos. Sin embargo, “ si sólo le dan un ansiolítico y no saben explicarle qué le ocurre lo único que logran es agudizar el problema”, concluye Cano Vidal.
Psychologies
Pág. 31-33
01/08/2006
Ignacio Recio
VOLAR ¿CONTROLAMOS LA ANGUSTIA?
Dudas si ir o no a pasar un fin de semana a Praga, de vacaciones a Tailandia o a un congreso en Estados Unidos, pero no porque el plan no te apetezca, sino por algo mucho más emocional e íntimo: el avión te pone enfermo. Pero tranquilo: no eres el único en sentir ese pánico. Según un estudio realizado por la Sociedad de Medicina Aeroespacial, el 28 por ciento de la población sufre de aviofobia o pánico al avión, aunque no todos lo sufren con la misma intensidad: sólo un 13 por ciento tiene un fuerte pánico a volar, mientras que el 15 por cientos de los pasajeros presenta un malestar moderado. Se trata de un trastorno de ansiedad que se produce en pasajeros que no tienen la situación bajo control. (...)
(...) Cuando el avión se mueve, se produce lo que los norteamericanos han denominado “síndrome de los nudillos blancos”, porque se les ponen los nudillos blancos de agarrarse a los brazos del asiento. Cuando una persona se asusta, lo primero que modifica es el ritmo respiratorio. Se congelan los músculos intercostales y la respiraciones hace muy superficial, como si fuera un jadeo, Nos cuesta respirar más y esto hace que estamos más tensos.
Quines sufren ante la mera idea de acercarse a un avión reconocen que en su rechazo se mezclan el recuerdo de accidentes reales o ficticios vistos en la televisión o el cine, el desconocimiento de la tecnología que permite que un avión no se estrelle e incluso la sensación de vulnerabilidad por no tener le control de nave, como señala (...), presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS).
(...) Saber que el aviones uno de los medios de transporte más seguros que existe, que cada aparato se verifica a diario, que en el avión todo está por duplicado e incluso por triplicado y que el piloto y el copiloto nunca toman el mismo menú para evitar el riesgo de intoxicación a la vez, son algunas de las informaciones que pueden ayudar a calmar la ansiedad.
(...) en los cursos para perder el miedo a volar que organizan entre otros, las principales compañías aéreas, hay una parte teórica y otra práctica. En la primera de ellas un psicólogo ayuda al alumno a superar los miedos a través de ejercicios de autocontrol que le ayuden a relajarse, a disminuir su actividad fisiológica, soltar los músculos respirar correctamente, etcétera. Después del tratamiento clínico, un piloto mostrará la parte técnica del curso para que el pasajero conozca el aparato y su funcionamiento y pierda el miedo.
Hoy es fácil vencer estas dificultades, ya que estos trastornos son bien conocidos y se pueden tratar con éxito con técnicas cognitivo-conductuales. (...).
Diariomedico.com
20/07/06
06Patricia Morén
LA RELAJACIÓN MEJORA EL RENDIMIENTO CEREBRAL
Las técnicas de relajación inducen cambios funcionales y estructurales en el cerebro e inducen una mayor optimización de la sustancia gris, según ha explicado Mariana Rovira, directora médica de CRC-Tavern y coautora del estudio que lo ha demostrado.
El trabajo se ha presentado en el decimosegundo congreso Human Brain Mapping, celebrado en Florencia(...). Su investigadora principal ha sido Susana Carmona y ha involucrado a investigadores de CRC Corporación Sanitaria; (...) de la Universidad Autónoma de Barcelona; (...) del Instituto de Alta Tecnología del Parque de Investigación Biomédica de Barcelona, y también a científicos de la Universidad de Columbia, de Nueva York, del Instituto Mind/Body y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston.
En relación a esta investigación, (...) "inicialmente pensábamos encontrar cambios funcionales en el cerebro, pero no estábamos seguros de hallar cambios estructurales" que finalmente se han observado tras las ocho semanas del estudio.
Para llevarlo a cabo, se reclutó a 20 voluntarios sanos, de entre 18 y 28 años, y que nunca antes habían realizado una técnica de relajación. Diez de los pacientes eran requeridos una vez a la semana a una sesión de entre 45 y 60 minutos, donde se les sometía a distintas técnicas de relajación, mientras que los diez pacientes restantes acudían a sesiones donde sólo se les hablaba de cuestiones de salud, dieta y ejercicio, pero no recibían ningún entrenamiento de relajación.
El subgrupo que recibió instrucciones de relajación fue entrenado por un profesor en dos técnicas: la Focus word y la Body scan. La primera consiste en enseñar a respirar (inspirar y espirar adecuadamente) al tiempo que se pronuncia una palabra que produce tranquilidad (como un mantra). La segunda consiste en pedir al paciente que se estire y que vaya entrando en contacto con su cuerpo, a fin de realizar un rastreo sobre las sensaciones físicas (de relajación, contracturas, etcétera) que percibe de pies a cabeza. Ambas son las técnicas de relajación más habituales en la psicoterapia (...).
Los voluntarios del estudio no sólo debían realizarlas en presencia del profesor, sino también en casa, tres veces al día con la ayuda de una casete.
Para evaluar los resultados del estudio se les practicó una resonancia magnética al inicio y otra al finalizarlo, tras ocho semanas. La información se analizó mediante dos tecnologías: la morfometría basada en vóxeles (VBM) y la tensor based morphometry (TBM).
Así, tan sólo ocho semanas después de iniciar estas prácticas de relajación se ha visto que las personas que las ponen en práctica sacan un mayor rendimiento de la sustancia gris y de ciertos circuitos implicados en la percepción sensorial. "Necesitan menos parte del cerebro para realizar la misma tarea respecto a otra persona que no practica la relajación", (...).
"Nuestra hipótesis se cumple. Los tratamientos psicológicos funcionan, aunque esto no deba implicar un abandono de los tratamientos médicos. Hasta ahora se sabía que la psicoterapia funcionaba, pero no se sabía cuál era su base física", (...).
Este hallazgo podría tener una doble utilidad. Por un lado, confirma la utilidad de la relajación para reducir el estrés; y, por otro, podría emplearse para el tratamiento de enfermedades como las fobias, el trastorno obsesivo compulsivo o las crisis de angustia.
El País
30/05/06
Pág. 49
Rafael P. Ybarra
LA MITAD DE LOS TRASTORNOS MENTALES NO RECIBE TRATAMIENTO
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una de cada cuatro familias tiene por lo menos un miembro afectado por un trastorno mental. En Europa, la prevalencia (...) es de un caso por cada cuatro europeos, pero sólo un 25% ha utilizado los servicios sanitarios para tratarlos en el último año.
(...) Según datos del Estudio ESEMED-España (European Study of the Epidemioloy of Mental Disorder) casi un 20% de los españoles habría padecido algún tipo de trastorno mental a lo largo de su vida. “Aunque son resultados preliminares, podemos afirmar que menos del 50% de los afectados está recibiendo tratamiento”. (...).
El hecho de no acudir a los servicios sanitarios para ser tratados puede deberse a distintos factores- “Las razones podrían residir en una falta de accesibilidad al sistema sanitario, que además no es capaz de detectar los casos. También puede influir en el estigma asociado a la enfermedad mental, por el que muchas personas afectados por un trastorno mental no quieren solicitar atención médica por temor al rechazo, a pesar de padecerla”. (...).
Las primeras conclusiones de ESEMED-España acaban de ser publicadas en la revista Medicina Clínica y constatan que la prevalencia de los trastornos mentales en España, incluyendo los trastornos depresivos, de ansiedad y los provocados por el abuso de alcohol, alcanza al 20% de la población adulta. “Las mujeres padecen muchos más trastornos depresivos y de ansiedad mientras que los de los varones se relacionan más con el abuso de drogas y alcohol.” (...).
De estos primeros datos se deduce que los trastornos mentales son frecuentes en España, y cada año más. Aproximadamente una de cada cinco personas presentará un trastorno mental en algún memento de su vida. Los más frecuentes, según el estudio, son la depresión, la fobia específica, la distimia (depresión leve asociada a los cambios de humor) y el abuso de alcohol. (...)
(...) los indicadores parecen mostrar que con el desarrollo socioeconómico aumentan los problemas de salud mental, pero se desconocen los motivos. Se barajan distintas posibilidades: “Es posible que se reduzca el nivel de tolerancia al malestar, que disminuya el estigma social o que las circunstancias vitales sean más estresantes . O una combinación de todas ellas” Se calcula que para el año 2010 el porcentaje de años de vida saludable que se perderán en el mundo a causa de los trastornos mentales llegará al 15%, cuando en 1990 era del 10%. (...).
El estudio también apunta otro dato preocupante. Los trastornos mentales tienen un importante impacto en la calidad de vida de quien los sufre, superior al de enfermedades crónicas como la artritis, la diabetes o las enfermedades cardíacas y respiratorias. Aunque no hay estimaciones disponibles de los costes de los trastornos, se estima que en la Unión Europea su coste oscila entre el 3% y el 4% del PNB.
El Dario Vasco
16/04/06
Pág. 10-11
Isabel Urrutia
NIÑOS ESTRESADOS: Los trastornos de Ansiedad han aumentado hasta el 8% en la población infantil y afectan a uno de cada cinco adolescentes. Pasar más tiempo con ellos es la mejor terapia.
Lo que para cualquier adulto supone una semana de baja, para muchos niño no significa ningún respiro. No importa que tengan fiebre, o les sula la tripa o ya no puedan con su alma. Se les deja en el centro escolar como si tal cosa. Su programa diario de tareas es apretadísimo. Y, encima, sus padres nunca tienen tiempo para jugar con ellos en el parque. ¡Como no van a estar estresados! (...).
(...) La Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS) reconoce que existen “muy pocos” estudios sobre el estrés infantil. (...). A falta de cifras fiables sobre el estrés, sí se sabe con exactitud que los trastornos de ansiedad -causados por inquietudes o preocupaciones desproporcionadas- han aumentado en la población infantil hasta rozar el 8% y en los adolescentes se disparan hasta 20%.
(...) los casos de ansiedad (fobia escolar, miedo a verse separado de los padres, pavor social, obsesiones compulsiones...) se han incrementado. Antes, los chiquillos estaban más protegidos, tenían más tranquilidad.
Una de las causas fundamentales que han desatado estas dolencias es la ausencia prolongada de los padres. (...).
(...) Está claro que los tiempos han cambiado, los ritmos también y, al final, no son pocos los chavales que acaban revolucionados. El estrés se les mete el cuerpo porque tienen que ponerse en guardia ante el bombardeo de estímulos que les lanza la sociedad. (...) los niños de ahora pueden tener opiniones formadas sobre realidades insólitas para su edad hace veinte años (...), pero no saben defender su posición, como expresar tus verdaderos intereses.
Otros, por el contrario, se han notar demasiado (...). Hay que imponer a los hijos unas pautas de conducta. Eso les da seguridad y evita que luego sean individuos extremadamente vulnerables ante la frustración.(...).
(...) “La educación no está de moda, hay que evitar a toda costa que los niños se traumen...(...) ¿qué ocurre entonces? Los chicos se desorientan , no aprenden a controlarse, se burlas de las normas y terminan con la autoestima por los suelos. Y es que sin orden no hay libertad que valga. Si no se tiene claro qué se puede hacer y qué no, no se sabe qué hacer en la vida...”. (...).
¿Cómo fortalecer el carácter de los niños? No hay formulas mágicas, pero sí tres pautas que pueden servir para despejar el camino de los más pequeños: “Hay que transmitirles serenidad, enseñarles a disfrutar de los detalles, las pequeñas cosas del día a día, y sobre todo, inculcarles la certeza de que son protagonistas de sus vidas, de que lo que hacen tiene consecuencias, que son responsables de sus actos y no las marionetas de nadie...” (...).
La Razón
24/04/06
Pág. 48-49
Jaime G. Tregeño
UNO DE CADA TRES TRABAJADORES SURE ESTRÉS GRAVE Y EL 30 POR CIENTO ACOSO PSICOLÓGICO
El trabajo no acaba cuando al final de la tarde se apagan las luces de la oficina, Se lleva a cuestas. No en vano, un tercio, si no más, de la vida de una persona se va en el desempeño de una actividad con la que se siente realizado, o simplemente, se gana la vida. Hobby o tortura, esa es la cuestión. La línea que separa estos dos conceptos es difusa, y un simple cambio en el entorno laboral puede hacer peligrar la estabilidad emocional de cualquier empleado.
(...)En Madrid, de hecho, este problema se ha convertido casi en una pandemia. Lo dice un estudio de la Consejería de Empleo y Mujer, cuyas conclusiones son demoledoras. Para empezar, explica que el 32 por ciento de los trabajadores de la región presentan “niveles graves de estrés”. (...) el 20 por ciento dice haber padecido acoso psicológico en el trabajo en los últimos seis meses (...).
(...) Los que mayores niveles de estrés soportan son la Administración Pública; banca-seguros y el comercio-hostelería.
(...)El informe asegura que las mujeres padecen ocho puntos más de estrés que los varones.(...).
“Estar en una posición de vulnerabilidad por la dependencia económica de otros, o por un tipo de contratación precaria, es un factor decisivo de estrés” (...). Así, los trabajadores autónomos superan en 17 untosa los trabajadores que trabajan con contrato fijo para terceros, que están en el 31 por ciento.
Si se atiende al tiempo de permanencia en la empresa, se ve que los trabajadores más afectados son aquellos que acumulan una antigüedad de entre cinco y diez años, o aquellos que sufren los micro-contratos de menos de un mes. En el primer caso suele coincidir con que los empleados han llegado a un punto en el trabajo en el que alcanzan un puesto directivo o de mando intermedio. Es cuando las responsabilidades se les caen encima. (...).En cuanto a los contratos de menos de un mes, lo que realmente les “machaca” es “la sensación de estar de prueba”. (...).
El clima laboral deteriorada está en el 46.70 por ciento de los casos. Le siguen la mala calidad de la dirección y la falta de claridad del rol. (...).
Por lo que se refiere al acoso laboral, el documento sostiene que “las mujeres acosan más a otras mujeres” mientras que los hombres que ocupan responsabilidades y tienen empleados a su cargo no hacen esas distinciones y acosas por igual a unos y otras.
Los sectores más afectados por el acoso son el de la Administración Pública,(...) las organizaciones ideológicas o las asistenciales (...) y (...) la sanidad. El síndrome de estrés post traumático afecta a tres de cada cuatro víctimas. (...)
“El acoso multiplica por diez el riesgo de suicidio”, se asegura en el texto (...).
El acoso es mayor entre los autónomos y en los trabajadores mayores de 45 años.
Finalmente, los que dicen estar “quemados”, son, en su mayoría, de la banca-seguros, servicios empresariales y administraciones públicas. Los jóvenes son más proclives a padecer éste síndrome.
Fuente: http://noticias.interbusca.com/ciencia-y-tecnologia
10/05/06
CASI EL 80% DE LOS TRASTORNOS MENTALES EN ATENCIÓN PRIMARIA SE REFIEREN A DEPRESIÓN Y ANSIEDAD
Según un estudio presentado en las II Jornadas Prácticas en Salud Mental para Atención Primaria celebradas en Oviedo, el 80% de los problemas mentales con los que se enfrenta el médico de Atención Primaria en sus consultas son la ansiedad y la depresión, que afectan al 12 % de la población general.
En esta misma investigación se observó que uno de cada cuatro pacientes que consulta a su médico de cabecera presenta una patología psiquiátrica. En más del 80% de estas ocasiones sólo cuando el problema se cronifica se les deriva al servicio específico de psiquiatría.
Este estudio se realizó con una muestra de 2.800 profesionales españoles y se analizaron a más de 14.00 pacientes con trastornos mentales leves.
La Opinión
15/01/2006
Pág. 82-83
Inma Aljaro
ADICTOS AL TRABAJO: CUANDO LO QUE ESTRESA ES EL TIEMPO LIBRE
Dedicar más horas de las necesarias al desarrollo de una tarea profesional puede considerarse una patología que debe tratarse antes de que derive en problemas de salud graves.
El trabajo les absorbe. Sin apenas darse cuenta, viven para trabajar y no al revés, como suele ser recomendable. Son los primeros que llegan a la oficina y los últimos en abandonarla, su conversación diaria a rememorar detalles sobre sus tareas laborales y en su tiempo libre “se sienten solos, tristes y agobiados” (...).
Aunque no lo parezca, es una patología grave como cualquier otro tipo de adicción. Lo que ocurre (...), es que, (...) el trabajo está socialmente aceptado y dedicarle las veinticuatro horas del día es incluso digno de admiración en una sociedad que se mueve al ritmo de la ambición y la competitividad.
Pero (...) puede derivar en consecuencias perjudiciales para la salud como enfermedades mentales y cardiovasculares. (...).
No hay un cuadro clínico específico y a veces puede confundirse con la necesidad o las ganas de trabajar. (...). No obstante, dejando de lado esta posible ambigüedad, sí se puede hablar de determinadas profesiones que pueden considerarse de riesgo. Normalmente son aquellas actividades liberales en las que las personas que las desempeñan incluyen en su tarea apuestas profesionales y personales muy altas.
“Empresarios, trabajadores autónomos, médicos, abogados, periodistas o políticos son algunos de los más propensos a padecer esta adicción” (...).
(...) En ocasiones son las propias empresas –no de forma voluntaria- las responsables de que sus trabajadores caigan en este círculo vicioso. Por ejemplo, los psicólogos citan el sistema de incentivos o las recompensas por objetivos cumplidos como algunas “trampas mortales” en la que caen las personas más vulnerables a esta enfermedad. (...)
Quizá esto explicaría también el hecho de que los casos de adictos al trabajo son más frecuentes en la empresa pública, aunque no necesariamente exclusivos de ésta.
Los adictos al trabajo (...) suelen ser varones que han rebasado la barrera de los treinta años, solitarios, con una ambición profesional excesiva y con miedo al fracaso. (...).
Los adictos al trabajo no disfrutan de su ocio porque piensan que están desaprovechando el tiempo y entran en un bucle absorbente del que no pueden salir. “Siempre hay algo que hacer”, piensan. (...)
No son situaciones normales (...). Tarde o temprano la adicción al trabajo termina pasando factura y la vida de estas personas puede llegar a convertirse en una auténtica aspiral de desequilibrios emocionales y físicos.
El estrés y la ansiedad suelen ser los problemas más frecuentes y, por tanto, sus “efectos secundarios”: caída del cabello, pérdida de apetito gula, pruritos y eczemas, colon irritable, gases y ardores (...). En casos extremos, la situación puede ir a peor y causar hipertensión, arritmias e incluso infartos cerebrales o de miocardio. (...)
La Razón
10/11/2005
Pág. 108
Celia Maza
TRES DE CADA DIEZ TRABAJADORES SUFREN ESTRÉS
El 30 por ciento de los trabajadores españoles sufre estrés en su trabajo. (...). No es de extrañar que esta enfermedad se haya convertido en la más frecuente del mundo moderno porque sólo los datos ya hablan por sí solos: la satisfacción en el puesto que dada asalariado ocupa no para de descender desde 1999 y algo más de la mitad delos directivos de las empresas de todo el mundo cambiaría de sector profesional en el caso de empezar de nuevo sus carreras (...).
(...) el estrés laboral consiste en una elevada tensión psíquica producida por circunstancias caracterizadas por un continuado esfuerzo excesivo o preocupación extrema en el trabajo (...). Esta situación produce una ruptura en el equilibrio personal, que se suele dar por la condición problemática y continua en el ambiente laboral, y por el rol y las respuestas que da el empleado. Esta presión pasa más factura de la que uno se imagina. El organismo, como mecanismo de defensa, comienza a segregar determinadas hormonas, entre las que se encuentra la catecolamina. “Cuando ésta aumenta provoca taquicardias, hipertensión arterial, constricción de las arterias y venas y el corazón se contrae más vigorosamente y rápido”.(...)
(...) el mantenimiento crónico de la situación puede ser determinante para que aparezcan trastornos que, de por sí, suponen un riesgo para la salud y la vida: una cardiopatía isquémica, una diabetes mellitus, trastornos del ritmo cardíaco, angina de pecho o deterioro de la inmunidad.(...)
(...) Sin embargo, el sistema cardiovascular no es el único afectado ya que el estrés laboral también altera el metabolismo. En términos generales se puede decir que lo aumenta. “ en estas circunstancias se consume más energía de la que se produce y esto justifica la clásica asociación entre estrés y adelgazamiento”. (...)
La carencia de reservas lleva al individuo a sufrir una inmunodepresión, es decir, un deterioro de su capacidad de respuesta frente a las infecciones. (...)
El trabajador que sufre estrés no puede conciliar el sueño. Los efectos sobre el sistema nervioso son los que se conocen más fácilmente. Hay que resaltar la ansiedad, la tendencia a la “vigilancia”, permanente, la atención desmesurada, la inquietud, el insomnio. La mente no consigue permanecer el blanco. (...). De todos modos, no a todo el mundo le afecta del mismo modo un trabajo (...) las personas más propensas a padecer estrés laboral son las inseguras, con baja autoestima y escasas habilidades sociales.
Diario médico.com
28/11/2005
Santiago Rego
LOS TRASTORNOS DE ANSIEDAD NO DEBEN CONSIDERARSE BANALES
La banalización de los trastornos de ansiedad arrincona con frecuencia su tratamiento a pesar de que, si se combina psicoterapia y abordaje farmacológico, puede ser curativo. Así lo han expuesto los especialistas que se han dado cita en una reunión nacional en Santander.
El hecho de que la ansiedad sea una emoción normal, que cualquier persona ha experimentado, y que incluso en determinadas circunstancias puede contribuir a mejorar el rendimiento, hace que los trastornos de ansiedad y, entre ellos, el trastorno de angustia, sean considerados como "cuadros menores, incluso banales, a pesar de que hoy sabemos que generan un alto sufrimiento, elevados niveles de incapacitación, y pueden acabar cronificándose, lo que obliga a tratamientos fármacológicos y psicoterapéuticos específicos" (...).
(...) la farmacopea actual, gracias al desarrollo de los ansiolíticos, ha acabado "con la idea equivocada de que estos trastornos no se pueden resolver con terapias farmacológicas. No obstante, los ansiolíticos hay que manejarlos con cuidado, porque generan efectos secundarios, y con frecuencia adicciones".
Además, es necesario poner en marcha al mismo tiempo en muchos cuadros de ansiedad tratamientos psicoterapéuticos individualizados: "El mejor abordaje combina terapia ansiolítica a corto plazo con tratamientos psicoterapéuticos a largo plazo. Todo ello justifica el desarrollo de programas específicos para tratar la ansiedad, así como un esfuerzo para identificar este cuadro precozmente. De entrada, el médico de familia no debe catalogar estos trastornos como menores, dado que son múltiples, producen deterioro social, y una significativa reducción de la calidad de vida".
A juicio del experto, los trastornos de la ansiedad y, de igual manera, los trastornos de angustia suelen presentar una alta comorbilidad con otras patologías psiquiátricas, y finalmente un curso evolutivo con tendencia a la cronicidad.
Gasto económico:
"Estos trastornos de la ansiedad también son responsables de gran parte del gasto económico generado por las enfermedades mentales -un 32 por ciento del total-, muy por encima del coste derivado de la esquizofrenia (21 por ciento), o los trastornos depresivos (22 por ciento). Todos los estudios apuntan a que los trastornos de angustia se manifiestan en la población con una prevalencia del 1,5/3,5 por ciento".
Estas cifras obligan a los profesionales de la psiquiatría a investigar en las fases tempranas de los trastornos (...).
"Hoy conocemos la complejidad de los mecanismos etiopatogénicos de estos trastornos, entre los que hay que citar no solo los psicosociales, sino, de manera muy especial, los biológicos y genéticos, justificando así la necesidad de instaurar programas de intervención multidimensionales, en los que los distintos profesionales de la salud mental tienen un claro protagonismo. Asimismo, existen ya suficientes pruebas que demuestran que la prevención del deterioro y cronicidad, que con frecuencia se da asociada a estos trastornos, pasa necesariamente por garantizar su temprana identificación y tratamiento".
(...) "En el trastorno de ansiedad, al igual que en otros cuadros psicóticos o depresivos, la edad de inicio suele estar entre los 20 y los 30 años. Lo ideal es reflexionar sobre la pertinencia y viabilidad de extender el programa de actuación de fases tempranas de la enfermedad a estos trastornos, un asunto que configura la razón de ser de la psiquiatría del futuro".
La Tribuna
23/10/2005
Pág. 58
Jessica Wilheim
EL ESTRÉS AMENAZA
El acelerado mundo en que vivimos ha comenzado a ocasionar estragos en la salud pública de las personas y afecta, en mayor o menos medida, a la vida cotidiana de los ciudadanos. El estés es la respuesta a muchos interrogantes que se plantean en las consultas médicas. No es más que la manera automática con la que el organismo reacciona ante una situación de peligro, responsabilidad o cualquier circunstancia que genere un riesgo. Sufrimos sus efectos, pero,¿Cuándo es un peligro?
“Últimamente no tengo tiempo ni para respirar”. Parece simplemente frase hacha, pero en los últimos años la cifra de quienes hacen de ella un leiv motiv aumenta peligrosamente. Pero,¿nos damos cuenta de lo que significan estas palabras? Porque la respiración está íntimamente relacionada con la vida, por lo cual, en el fondo, estamos diciendo que ya no tenemos tiempo para vivir.
(...)la primera duda que nos asalta es si realmente somos tantos los estresados, más bien, si utilizamos este término para calificar el simple cansancio (...), pero eso no quita el hecho de que vivimos en un momento social estresante.(...).
En su origen el estrés puede ser definido como el resultado de la presión del ambiente y de los fenómenos exteriores; es decir, lo genera algo que nos afecta desde fuera. “Pero cuando estos elementos alcanzan un determinado punto de tensión, acaban en una somatización de los contenidos patológicos”, (...). Y así, muchas veces, lo que comenzó como un inconveniente porque el trabajo que ejercemos no nos gusta o porque vivimos rodeados de un ambiente familiar insatisfactorio y hostil puede acabar en una depresión o en alguna enfermedad física no menos grave.
Está científicamente demostrado que el estrés produce cambios químicos en el cuerpo, ya que es la forma a través de la que éste se prepara para enfrentarse a situaciones de riesgo (...) “pero todas estas reacciones que suceden para evitar el riesgo, cuando se repiten sin resolución, motivan que el cuerpo permanezca en constante estado de alerta, lo que aumenta la tasa de desgaste fisiológico, dando lugar a la fatiga o al daño físico, aumentando así el riesgo de lesión o enfermedad” (...)
Los episodios que causan estrés emocional pueden desencadenar un dolor de cabeza constante o periódico. De hecho el estés es uno de los principales factores que precipitan la migraña. (...)
Desde varios la vinculación de este problema del estrés laboral es objeto de múltiples estudios que analizan la relación existente ente el estrés causado por el trabajo y una serie de enfermedades. Alteraciones como el mal humor, la falta de sueño, el estómago revuelto, los dolores de cabeza son los síntomas más comunes.
La Razón
27/10/2005
Pág.110
Silvia Rueda
LA DEPRESIÓN SERÁ LA PRINCIPAL CAUSA DE DISCAPACIDAD EN 2020
“Mi vida no tiene sentido”¿Cuántas veces hemos escuchado esta expresión? En muchas ocasiones la depresión puede estar detrás de estas palabras. ¿Qué es? Una enfermedad y a la vez tan desconocida, de las sociedades desarrolladas (...) que continúa en aumento.
La depresión es trastorno mental de la afectividad. Así es como la denomina la medicina. Su característica central es la tristeza patológica, un estado diferente al que todos experimentamos ante un problema grave. La persona que la sufre está afligida incluso sin que existan motivos reales para ello.
Por ello, es algo más que una enfermedad cualquiera. Según concluyen varios estudios, actualmente se considera la segunda causa de muerte con una cifra del diez por diente del total, la primera baja laboral y el principal motivo de suicidio juvenil. (...) Sin embargo sólo uno de cada tres personas con depresión acude a los servicios especializados.
(...)Esta tristeza patológica está acompañada de otros sentimientos relacionados, Junto a estos también aparecen ideas de tinte negativo respecto a sí mismo, su entorno, su pasado o su futuro, por reste motivo, el enfermo tiende a criticarse, a ver problemas donde no hay, a recuerda más sucesos tristes, creer que ya no será capaz de lograr nada en la vida o a perder el apetito sexual. Este humor depresivo se suele acompañar de nerviosismo, irritabilidad o incluso de estados de agitación. (...)
(...) “La depresión es una enfermedad fruto cultural” (...) Nuestra forma de ver la vida, la competitividad laboral y los cambios den la pirámide de población son algunas de las causas que alimentan el nacimiento de esta enfermedad” (...).
(...) ¿qué diferencia hay entre estar deprimido y un trastorno depresivo? Aunque muchas veces decimos que nos encontramos deprimidos, en realidad queremos reflejar un estado de tristeza, que puede estar causado por un problema personal, familiar o laboral. En muchos casos, se trata de una situación transitoria condicionada por un momento de dificultades (la pérdida de un familiar, una frustración personal, etc.). La reacción de ánimo triste es perfectamente lógica en estos casos y no se trata de una enfermedad, sino de una reacción de adaptación ante la situación.
Pero la depresión también tienen un componente hereditario. Ya se sabía que las personas que poseen un tipo específico de gen son más bien miedosas y tienen una mayor inclinación a padecer este tipo de trastornos, tanto más cuando sufren experiencias traumáticas. (...).
Magazine (La Vanguardia)
11/09/05
Pág.38-41
Mónica Artigas
GUERRA AL ESTRÉS
El mal menor del estrés es que envejece porque “oxida”. El mayor es que puede llegar a generar graves problemas cardiacos y circulatorios. Además de estos dos extremos, hoy sabemos que el estrés es el responsable directo del 90% de las consultas que se hacen en España a los médicos de cabecera. La mayor parte de los dolores de espalda, problemas de insomnio, cefaleas, cansancio, depresión, dolores de estómago y de corazón tienen su origen en esta dolencia que es más grave que lo que su uso popular otorga. Tener estrés no es simplemente sentirse ansioso o tener mucho trabajo acumulado. Es algo más preocupante y que avanza lento, que puede convertirse en una dolencia crónica si no se sabe manejar a tiempo y que afecta a las relaciones sociales y familiares, el estado de ánimo, la memoria, la lucidez intelectual, el sexo y la capacidad para llevar bien los cambios o poner en marcha nuevos proyectos.
El estrés, por naturaleza no es malo, todo lo contrario. Es una respuesta adaptativa que nos ayuda en el día a día. (...) Cuando el cerebro detecta una situación difícil, ordena toda una serie de procesos hormonales en cadena que preparan el cuerpo para superarla. El corazón late más rápido, la respiración se acelera para captar una dosis extra de oxígeno, los sentidos se agudizan, la concentración aumenta, y los músculos se tensan, para si es necesario, pasar a la acción. Este proceso tan preciso ocurre siempre que el cerebro intuye una situación complicada, sea física o mental. (...).
El problema ocurre cuando toda esta eficaz cadena de buen estrés se repite constantemente. Cuando alguien ve siempre dificultades en su entorno, cree que siempre debe estar con sus capacidades al máximo porque de lo contrario tendrá un castigo, cuando asume que está rodeado de peligros y que jamás puede relajarse, el cuerpo comienza a quejarse. El organismo está capacitado para responder con el buen estrés en un momento determinado, pero no constantemente. Si se le pide más de lo debido responde con inflamaciones, dolores de cabeza, de espalda, o con un desequilibrio hormonal que puede causar cuadros típicos de depresión. (...).
Aunque cualquier ambiente puede ser nido de estrés, la oficina y el trabajo suelen ser lugares habituales donde se desencadena. (...).
Hay muchas variables que hacen que esta situación laboral algunos la vivan con estrés y otros no. Se sabe que es más común en mujeres que entre hombres y que la genética tiene mucho que ver en los estresados. (...) Lo más importante, sin embargo, es la personalidad del individuo.
Sin embargo, hay otras variables que no atañen a la naturaleza del paciente. Un gran número de ellas son circunstanciales. (...) hay factores dela vida personal como una muerte en la familia, el divorcio, casarse, tener hijos, lidiar con la justicia o cambiar de residencia aceleran el estrés. Otra gran variable ajena a la personalidad del paciente es la época del año. (...) la Navidad (...) también el final del verano y el inicio del otoño. (...)
Ciertos tipos de estrés necesitan asistencia psicológica e incluso tratamiento farmacológico. Son aquellos que se arrastran desde hace tiempo y que provienen de la personalidad (...) con tendencia al perfeccionismo y a la desconfianza. (...)
Antes de llegar ahí, los expertos aconsejan incorporar hábitos saludables a la vida diaria para prevenir. Tener algún hobby y, sobre todo, practicar algún deporte (...).
Hay una tendencia que sugiere que lo mejor contra el estrés no es apuntarse a mil actividades sino incorporar ciertos hábitos mientras uno trabaja (...); la respiración consciente (...), concentrarse en los latidos del corazón durante tres minutos (...), observar la llama de una vela durante dos minutos (...).Una posibilidad son los estiramientos (...). El ejercicio rey de la relajación es, sin embargo, aquel de contracción de todos los músculos (...) durante diez segundos y después relajar de golpe. (...).
Aunque dure poco, eso es relax.
El País Dominical
12/06/05
Pág.96
Álex Rovira Celma
EL COSTE DE LA TRISTEZA
(....) existen estadísticas que muestran que, a pesar de la salud económica de hierro de que presumen los países desarrollados o en vías de desarrollo, su salud psicológica es cada vez más frágil, con claros síntomas de un progresivo deterioro a corto, medio y largo plazo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de poner sobre la mesa un dato a tener en cuenta: la depresión es ya la cuarta causa de muerte en el mundo y se calcula que en el año 2020 ocupará el segundo lugar en éste sórdido ranking, por detrás tan sólo de la enfermedad coronaria. Da origen, además, al 27% de las discapacidades, un porcentaje que pude aumentar hasta el 50% en los próximos 25 años. La OMS apunta a la “ruptura en los hábitos sociales, donde predomina la soledad, la presión social y la angustia”, como causa del aumento de las urgencias psiquiátricas en todo el mundo de un 10 a un 20%. (...).
Según los expertos, la depresión se caracteriza por un estado permanente de tristeza, pérdida de interés por lo que rodea a la persona afectada e incapacidad para experimentar el placer. (...). Provoca desanimo, cansancio, disminución general de la actividad y afecta negativamente a la autoestima. Por lo general, se acompaña de sentimientos de culpabilidad.
Evidentemente, todo ello afecta profundamente a la calidad de vida de la persona que sufre el peso de esta enfermedad como a la de las personas que conviven con el afectado y a su entorno profesional. (...)
Más allá de la necesaria y obligada consulta al especialista para un diagnóstico personalizado y un tratamiento óptimo en cada caso, las soluciones genéricas a la depresión consisten en (...) dormir lo suficiente (siete horas), adoptar un buen régimen alimenticio, hacer ejercicio y evitar el consumo de productos tóxicos.(...)
Presión y depresión van cogidas de la mano, incluso etimológicamente. Por eso, diversos colectivos están alzando sus voces para recuperar una vida en la que la presión no sea protagonista crónica de lo cotidiano.
Entre ellos, el Movimiento Slow (lento) reclama desde hace dos décadas el retorno a una vida de ritmo lento, donde la tranquilidad permita al ser humano recuperar el equilibrio psicológico y emocional que está perdiendo a causa de su frenética actividad.
Su filosofía clama contra las interminables jornadas de trabajo, que limitan el tiempo para otras actividades de desarrollo y realización personal, y defiende una vuelta a las jornadas laborables razonables. (...)
Diario de Avisos
27/06/05
Pág. 16
Sergio Negrin
LA AMOXOFOBIA ES UNA PATOLOGÍA QUE AFECTA AL 33% DE LA POBLACIÓN Y PROVOCA INCAPACIDAD LIMITANTE PARA CONDUCIR.
La amaxofobia tiene que ver con fobias relacionadas con el movimiento que afecta a distintas formas de viajar –miedo a volar, temor a conducir- y que conlleva una limitación importante en el desarrollo del día a día de las personas que las sufren. Ansiedad, angustia, pesadillas anteriores y posteriores al viaje, sudor de manos, temblor, ideas negativas e irracionales y visualización de accidentes son algunas de las sensaciones que sufren las personas que padecen amaxofobia y que les lleva a conducir en tensión y con miedo.
Un pionero estudio publicado por el Instituto Mapfre de Seguridad Vial, que analiza desde una óptica científica las sensaciones de ansiedad y angustia de los conductores, destaca que el 33% de la población muestra mido a conducir tanto en circunstancias concretas como de manera incapacitante.
De este estudio se deduce que el miedo a conducir afecta más a mujeres que a hombres. (...) El 6 % de la población no puede conducir de ninguna manera. Luego está el 27% de los conductores que sufre un grado de ansiedad extremo, por encima de lo normal, aunque sólo en ciertas circunstancias, vinculadas a condiciones climatológicas adversas, tráfico denso, o cuando llevamos niños en el coche. Ese hecho se da igual en los hombres y en las mujeres. (...) El grado de ansiedad es mayor en los hombres “cuando han consumido alcohol y en las mujeres cuando nos encontramos mal psíquicamente. Nos estresa también la manera de conducir de los demás conductores”.(...)
La relación entre el miedo a conducir y los accidentes de tráfico es mucho más evidente en los hombres que en las mujeres. En los hombres, el haber presenciado un accidente representa el 40% de las causas del miedo, mientras que en las mujeres el porcentaje baja al 25%. Este dato se relaciona con todos los estudios hechos sobre el índice de accidentalidad, muy superior en los hombres.(...).
Cuando el miedo se convierte en paralizante y limitante acaba por dominar al individuo. Cerca del 4% de la población padece fobias limitantes en algunos aspectos de su vida y un 35% convive con ellas aunque no a un nivel tan profundo (...).
(...) “la amaxofobia tiene cura siempre y cuando la persona que padece esta patología se ponga en manos de un profesional. “Tiene un buen pronóstico y en poco tiempo podrán coger el coche y realizar las actividades básicas, sobre todo teniendo en cuenta que el coche es un artículo de primera necesidad. (...) Es importante que los familiares y amigos respeten la fobia que padece y que refuercen cualquier avance cuando decidan ponerse en tratamiento”. (...).
“(...) tanto los tratamientos faramacológicos como psicológicos vinculados a la amaxofobia permiten una remisión importante de la sintomatología, que suele superar un 92 o 94% de los pacientes”.
Salud Vital
Núm 36 (marzo)
Pág. 72-75
Marta Miguel
MIEDOS IRRACIONALES
El miedo a los aviones, a las tormentas, a los ascensores, a las arañas....Cuando entorpecen tu vida cotidiana, se convierten en fobias que debes superar. ¡Todo un reto!
El miedo es una experiencia muy común para los seres humanos y es muy útil ya que nos permite reaccionar ante las situaciones peligrosas. En el momento en el que el miedo es desproporcionado, duradero y no nos ayuda a afrontar el peligro se pasa a hablar de una fobia o de un miedo irracional.
Las fobias no sólo son un miedo extremo, sino que también son irracionales porque no responden a una lógica; se puede tener miedo a las alturas y no subir a ciertos edificios pero sin embargo sí puede esquiar en las más altas montañas.
Las perronas que sufren una fobia no pueden controlarla y se ven afectadas de una forma importante. Se dejan de hacer cosas que a uno le gustaría o debería hacer y llegan a condicionarle toda su vida. Así una persona con fobia a volar puede dejar de hacer viajes de negocios perjudicando así su promoción profesional; alguien que sufre una fobia a la oscuridad puede dejar de salir de casa en determinadas ocasiones disminuyendo notablemente su vida social, etc.
Existen muchos tipos de fobias y para diferenciarlas suelen dividirse en grupos. El miedo a los animales es el primer gran grupo, y dentro de éste tipo los más temidos son serpientes, arañas, insectos, ratas y pájaros. Curiosamente, los que sufren esta fobia, no creen que el animal les hará daño, sino que piensan que ellos se aterrorizarán, perderán el control, harán el ridículo o tendrán, incluso, un ataque cardíaco. En el caso de los animales pequeños, junto a la sensación de miedo aparece también una sensación de asco o repugnancia.
Otro de los grandes grupos de miedos es el relacionado con los elementos de la naturaleza o el entorno como las tormentas, el viento, las alturas, el agua, las grandes olas (tsunami) o también las oscuridad.
En una categoría distinta se encuentran las fobias relacionadas con la sangre, las heridas o las inyecciones. También se pueden temer los hospitales, el dentista o su instrumental (taladro, inyección) e incluso al olor de determinados medicamentos.
La mayoría de la gente que pide ayuda psicológica lo hace por tener que enfrentarse a situaciones concretas como túneles, trasportes públicos, ascensores, aviones, puentes, coches o lugares cerrados. En muchos de estos miedos el factor común es que la persona teme sufrir algún daño, permanecer en lugares pequeños de los que no es fácil salir. Es frecuente el miedo a volverse loco, a perder el control o a sufrir un ataque de pánico.
La mayoría de fobias derivan de los miedos básicos que han permitido que la especie humana sobreviviera al tiempo. Así se explican las fobia a los animales, ya que durante miles de años éstos amenazaron a los humanos.
Diversos estudios científicos han descrito tres vías por las que una persona puede desarrollar una fobia: por haber vivido una experiencia negativa; por aprender de los demás y por haber recibido cierto tipo de información. Veamos con más detalle cada una de éstas posibles vías de iniciación. Sufrir una experiencia negativa puede ser el inicio de una fobia cuando se dan ciertas características personales (ser muy ansioso, por ejemplo).
Tras la experiencia, la persona suele evitar revivir la situación. Así, una persona que ha sufrido un accidente de tráfico es fácil que se convierta en un fóbico si se retrasa o evita emplear el coche después. (...)
Las fobias también pueden surgir como consecuencia de la observación de otras personas que responden con miedos a diversa situaciones. Si vemos a alguien que evita la proximidad a los perros, muestra una actitud temerosa hacia ellos y realiza exclamaciones cada vez que se aproxima a uno, tal vez nosotros también acabemos evitándolos y temiéndolos.
Asimismo, la forma en que los medios de comunicación trasmiten información de los acontecimientos cotidianos influye en la respuesta de los ciudadanos. (...)
La forma natural de sentir miedo es a través de sensaciones corporales que nos resultan totalmente amenazantes y que determinan nuestro comportamiento posterior. Frente a una situación de temor el organismo reacciona con taquicardia. Ésta puede dar pie a que la persona interprete que tendrá un ataque de corazón, y eso la pondrá más nerviosa. Además aparecen pensamientos catastrofistas como “no podré hacerle frente” (...). Todo ello provoca que la persona hago lo imposible para no volver a enfrentarse a la situación temida y evite que se cumplan sus malos augurios. Sin embargo, estas sensaciones corporales que desencadenan el miedo son las que nos permiten actuar ante un peligro.
Lo más importante para superar una fobia no es saber cómo ha surgido sino por qué se mantiene. Y la causa más común de que los miedos se prolonguen es precisamente evitarlos. (...)
El tratamiento que se ha demostrado más eficaz es la exposición a las situaciones temidas. Esta técnica consiste en exponerse gradualmente y de forma controlada a aquello que tememos, bajo el supuesto de que el miedo se va debilitando cuando nos exponemos repetidamente a la situación temida y experimentamos consecuencias negativas o traumáticas. (...).
Psychologies
01/03/2005
Pág. 76
Almudena Altozano
EL CÍRCULO INFERNAL DE LOS CELOS
(...) Los que los sufren suelen ser personas apasionadas, ansiosas (...). “Los celos son algo natural (...). Controlados y en pequeñas dosis, pueden ayudarnos a potenciar nuestra relación. (...) Sin embargo, y en contra de lo que podría parecer (...) no siempre son consecuencia de un gran amor, ni indican cuanto se quiere, se necesita o se desea a la otra persona. Cuando se vuelven enfermizos, pueden llegar a convertirse en un infierno. (...).
Aunque los celos no desaparecen, sí que se pueden controlar. Detrás de ellos se esconde muchas veces una dependencia afectiva ligada a una baja estima de sí mismo.(...).
La Verdad
03/03/2005
Pág. 71
P.F Murcia
EL ESTRÉS LABORAL CAUSA CASI LA MITAD DE LOS CASOS DEL ABSENTISMO LABORAL
Entre el 50% y el 60% del absentismo laboral está relacionado con el estrés (...) Además el 15% de la población activa española (aproximadamente dos millones de trabajadores) padece mobbing. (...). Los contratos interinos o en prácticas tienen los porcentajes más altos de estrés, así como los trabajadores pertenecientes a empresas de trabajo temporal.
La Opinión, El correo de Zamora.
05/03/2005
Pág. 48
Redacción
SECUELAS PERSISTENTES. La mitad de las víctimas del 11-M y sus familiares siguen, un año después, con depresión, estrés postraumático y pánico (...).
Aunque la capital de España se recupera de las secuelas del 11-M, alrededor de 72.000 personas han cornificado los ataques de pánico y en la ciudad ha aumentado un 17% los consumos de tabaco, alcohol y tranquilizantes. El estudio refleja “una buena recuperación de la población general, aunque en las víctimas y allegados es diferente” (...) 62.000 personas padecen todavía depresión a causa de los atentados, de las 200.000 que presentaron este cuadro en la primera evaluación del estudio. El trastorno de estrés postraumático exclusivamente relacionado con la tragedia afectó a unas 57.000 personas, de las cuales sola una de cada cinco, (...) continua con los síntomas. (...) Los ataques de pánico afectan a unas 98.000 personas, lo que supone una reducción de un 36% respecto a los 270.000 que sintieron estos síntomas en los primeros momentos.(...).
Sur
11/03/2005
Pág. 5
F.Apeztegnia
AFONÍAS, ESTRÉS Y DEPRESIÓN, ENFERMEDADES MÁS COMUNES ENTRE LOS PROFESORES. El 57% de los docentes suelo coger bajas a lo largo de su vida laboral.
Afonías y enfermedades piquiátricas , entre las que destaca el estrés y la depresión, figuran entre las patologías más comunes del profesorado no universitario, según revela una amplia investigación realizada por el sindicato UGT. (...)
Casi seis de cada diez docentes ha estado de baja en más de dos ocasiones a lo largo de su vida laboral. Cada uno de eso periodos de retiro por enfermedad se ha prolongado, según este trabajo, durante casi un mes. (...).
Ocho de cada diez bajas se tramitan por alteraciones de la voz(...), lesiones músculo-esqueléticas (...), operaciones quirúrgicas(...) y patologías psiquiátricas (...). En cifras absolutas, la depresión, el estrés y la ansiedad suponen la menor de estas cuatro causas, pero el sindicato dice que, en realidad, este tipo de dolencias “podría llegar hasta el 23’4%” porque problemas como “úlceras y contracturas” enmascaran muchas veces complicaciones de tipo psiquiátrico”. (...)
Psychogies
01/04/2005
Pág. 52-53
Paloma Almoguera
NUNCA ACABO LO QUE EMPIEZO
Empiezan proyectos que nunca concluyen, descartan toda idea que suponga un compromiso a largo plazo y tachan cada mes de su agenda una actividad distinta. Pasividad, indolencia, desinterés...¿Qué esconden esas personas tras su incapacidad para acabar lo empezado?
Se puede llegar a convertir en una practica rutinaria: empezar algo para dejarlo antes de que se llegue a su fin. Desechar tareas en el trabajo, abandonar un hobby, dejar una relación...Ocurre en cualquier aspecto de nuestra vida, con el denominador común de que siempre tiene consecuencias negativas que impiden conseguir una satisfacción plena. (...) “Hay varias posibilidades por la cuales una persona no acaba los proyectos: problemas de autoestima, educacionales o dificultades que surgen al pasar de una etapa a otra dela vida”.
Empezar algo nuevo supone un riesgo implícito: ¿Lograré acabarlo con éxito? Quedarse a mitad de camino es una manera fácil de cubrirse las espaldas ante un inminente fracaso –no pierdo, me retiro-, es una forma de buscar la salida más fácil para evitar que futuros percances asesten un golpe al orgullo personal.
(...) “esto es signo de que hay fallos en la motivación de la autoestima. Es gente que puede tener muchas capacidades, pero que, sobre todo, contabilizan los fracasos y no los éxitos”. Las persona tendemos a infravalorar nuestras aptitudes, creando una sensación permanente de inseguridad que boicotea cada iniciativa que tomemos. Muchas veces, nos aferramos a algo por el simple hecho de que hemos logrado cierta estabilidad, nos acomodamos en lo conocido, en lo que dominamos. Emprender implica arriesgar, de manera que “de diez proyectos iniciados, lo normal es que fracasen seis, pero lo positivo es fijarse en los cuatro que avanzan” (...).El optimismo y el afán de superación son las claves para asumir que no todo siempre tiene que salir bien y que hay que aprovechar las oportunidades sin caer en temores absurdos.
Los placeres de los que disfrutamos cuando somos pequeños se reducen a medida que crecemos: una libertades se sustituyen por otras y surgen responsabilidades a las que hay que hacer frente. No resulta sencillo enfrentarse a cambios que afectan a nuestra rutina, que rompen el pequeño equilibrio que hemos creado: el primer trabajo, nuevas obligaciones laborales, etc.
Durante la niñez, conformamos muchos rasgos que van a determinar nuestro comportamiento (...) “las personas, en su infancia, pasan por una época de auto superación que o bien se despierta con la atención que reciben –el entusiasmo de los padres, familiares, etc. ante sus logros- o se desvanecen con la indiferencia y el abandono.” (...).En este caso la persona que lo ha sufrido tiende a abandonar los proyectos que ha iniciado con ilusión, derrotada porque hay un aspecto de su conciencia que le recuerda constantemente que “no es nadie”, que no vale para hacerlo. (...) “es interesante preguntarse cuándo empezó esa actitud y quién le trató así en la vida. (...)
Diario de Noticias
13/04/2005
Pág. 12
Ana Úrsula Soto
EL 72% DE LAS BAJAS ESTÁ RELACIONADO CON EL ESTRÉS
El 72% de las bajas laborales tienen un componente psicosomático (...) las empresas públicas son más propensas a sufrir absentismo laboral por su gran tamaño.”Las fuentes de apoyo son más variables que en las empresas pequeñas donde la gente establece una relación interpersonal más fácilmente. (...)”los turnos, los cambios de roles y horarios son las principales fuentes de estrés”. (...). Los centros de salud mental se han quedado pequeños. El Gobierno debería ofertar más plazas de psicólogos porque la demanda es muy alta y no hay profesionales suficientes. (...) de ahí que la gente termine acudiendo a la atención privada, porque no puede hacer frente “a las largas listas de espera”
Nova
15/04/2005
Pág. 17
Ángeles López
ADICTAS A LAS MEDICINAS. No han estudiado medicina, pero son una “autoridad” en síntomas de enfermedades, diagnósticos y fármacos. Son enfermas imaginarías, hipocondríacas, y en su obsesión hay un peligro: la automedicación.
La Hipocondría se estima que es un problema para muchos españoles y para un 3% constituye un serio trastorno (...). Los rasgos principales del comportamiento hipocondríaco: “Existe un gran temor a la enfermedad, así como una gran preocupación por el cuerpo y sus funciones vitales y fisiológicas. La fobia a la muerte es un componente importante en la mayoría de ellos. Los casos más graves presentan temores relacionados con una posible confusión en los resultados análisis clínicos, errores de diagnóstico, incompetencia médica u ocultación por el especialista o la familia de datos relevantes” (...).
El trastorno puede ser desarrollado por cualquier persona, pero destacan los ancianos varones que viven solos y mujeres mayores de 45 años, generalmente amas de casa, con hijos ya emancipados.
A menudo, la hipocondría, se confunde con otras patologías como el estrés, la depresión y la ansiedad. Para no caer en errores, conviene estudiar las posibles causas de la primera (...).
Cuando la afección interfiere en la vida cotidiana de quien la padece es el momento de hablar de enfermedad, paciente y tratamiento (...) Recursos eficaces: La mayoría de profesionales consultados se inclinan por emplear la psicoterapia cognitivo-conductual. (...). Practicar regularmente ejercicio (...)y expresar sentimientos (...).
Sur
28/04/2005
Pág. 110
UNA NUEVA FORMA DE ENFERMAR: DEL PADECER FÍSICO AL PSICOLÓGICO
Los cambios en el entorno laboral han provocado la aparición de nuevas enfermedades profesionales relacionadas con los aspectos psicológicos y sociales de los trabajadores
En el entorno laboral se están produciendo cambios profundos y cada vez más acelerados: mayor competitividad, nuevos avances y desarrollos tecnológicos, así como un aumento de las exigencias cognitivas de los puestos de trabajo. Estas trasformaciones, en ocasiones representan mejoras y avances, pero en otras, son causa de la aparición de riesgos psicosociales. Entre estas enfermedades destacan el estrés, el “burn out” y el “mobbing” entre otras. Todas ellas tienen como consecuencias daños al a salud y sufrimiento psicológico: la baja autoestima personal, sentimiento de incompetencia e incapacidad laboral, ansiedad, depresión, insomnio, frustración y miedos al día a día, entre otros síntomas.
De éste modo, los riesgos psicosociales tienen graves consecuencias para el trabajador y para la empresa. Algunos autores destacan colectivos más expuestos a los riesgos psicosociales que otros a causa de las peculiaridades de su trabajo. Estos son el personal sanitario, el administrativo, los funcionarios y las fuerzas de seguridad.
La lista de enfermedades laborales no ha cambiado mucho en las últimas décadas ya que lo que ha preocupado en mayor medida ha sido el bienestar físico, pero poco a poco se van incluyendo otras dolencias que han traído la nueva forma de trabajar. Así, los expertos aseguran que los grandes retos de la medicina del trabajo son el envejecimiento precoz, la insatisfacción y la fatiga de los trabajadores, ya que provocarán en el futuro la mayoría de enfermedades laborales.(....)
Enfermedades como el acoso moral o el síndrome de estar quemado han existido siempre aunque es ahora cuando tienen nombre. El “burn out” es un proceso típico que surgen los trabajadores que se dedican al cuidado de los demás, los síntomas son el agotamiento físico y psíquico, el bajo rendimiento laboral y la pérdida de interés.
Por otro lado, el “mobbing” puede ser ascendente, horizontal o descendente y puede desembocar en enfermedades psicológicas o en estrés.
Algunas de las medidas que se pueden tomar ante este problema son buscar canales de información para evitar el aislamiento, diferencias la vida personal de la laboral o denunciar las amenazas.
La gripe del yuppy afecta a personas adictas al trabajo y puede provocar fuertes dolores de cabeza, irritabilidad, sensación de cansancio permanente y pérdidas de memoria,. Suele darse en personas con hiperactividad, y con una falta de equilibrio entre la vida personal y la profesional.
Por otro lado, el tecnoestrés afecta personas obligadas a reciclarse en las nuevas tecnologías y está asociado con ansiedades, depresiones, inseguridades o sentimintos de incompetencia y requieren un proceso importante de aprendizaje.
Otros trabajadores se ven afectados por la fatiga crónica, un síndrome que se caracteriza por un cansancio injustificable que tarda meses o años en desaparecer. Los problemas musculares y la vista son muy habituales entre los empleados de oficina que, aqunue no suelen ser graves, hay que intentar remediar, pasando las horas de trabajo de la mejor forma posible.
De esta manera, síndromes como el estrés, el “mobbing” o el “burn out” son enfermedades emergentes y cada vez más comunes en el actual mercado de trabajo. Conocer en qué consisten y cómo afrontarlas es el mejor paso para superarlas.
El Mundo
30/04/2005
Pág. 4-5
Rafa Estrada
TRASTORNOS AFECTIVOS
Españoles con depresión y alteraciones del sueño ya se han beneficiado de la luminoterapia.
El potencial terapéutico dela luz artificial es objeto de discusión desde hace 20 años, cuando un investigador estadounidense se percató de que ciertos pacientes depresivos sólo experimentaban síntomas durante los meses invernales y mejoraban espontáneamente con la llegada de la primavera, cuando las horas de luz se prolongaban. Así se definió un nuevo subtipo de alteración psiquiátrica, el trastorno afectivo estacional o depresión estacional. Se estima que actualmente esta dolencia afecta a entre un 3 y un 10% de la población de los países con cambios bruscos, como los nórdicos.
Mientras los depresivos típicos pierden apetito, peso y sueño, los estaciónales muestran una necesidad de dormir y tienen tendencia a engordar, ya que sufren crisis bulímicas, es decir, comen de forma compulsiva, especialmente alimente de alta aporte calórico, como dulces.
La mayoría de expertos coincide en que esta pauta estacional tiene menor pese en España, donde el paso de una estación a otra no es tan violento. (...)
“Empezamos a pensar que algunos de estos trastornos obedecen a un fallo del mecanismo que regula el nivel de actividad del organismo”.(...) La teoría (...) liga este tipo de alteraciones psiquiátricas a una desregulación del ritmo cardíaco, del reloj interno que controla las funciones biológicas. Su ajuste está mediado por los periodos de luz y oscuridad, que activan o ponen en reposo todo el metabolismo celular.
El componente esencial de este mecanismo se encuentra en el núcleo supraquiasmático del cerebro y se activa gracias a la luz que capta la retina del ojo. El estímulo lumínico modula la secreción de una hormona, la melatonina, que regula el sueño. Esta sustancia se libera durante la noche, en la oscuridad. (...).
Algunos estudios han comprobado que en ciertos paciente depresivos la secreción de melatonina dura más en invierno que en verano. Otras investigaciones han observado alteraciones en el patrón secretorio de ésta hormona en varios trastornos psiquiátricos, además de la depresión estacional: la depresión no estacional, la enfermedad bipolar, la bulimia, la anorexia, la esquizofrenia, en las crisis de pánico y en el trastorno obsesivo-compulsivo.(...).
La luminoterapia se ha ido desarrollando de forma paralela a estas teorías. Si la melatonina tiene, de acuerdo a la hipótesis más extendida, un efecto depresógeno, el obejetivo del tratamiento lumínico es conseguir que el organismo deje de producirla, ¿y cómo? Alargando el fotoperiodo gracias a la exposición a una luz artificial brillante de intensidad equiparable a la del sol.
Aunque diversos trabajos con enfermos depresivos habían demostrado que la terapia es eficaz en un 80% de ellos, muchos profesionales han mantenido una actitud escéptica respecto a sus virtudes. (...).
“Un tratamiento diario de 15 a 90 minutos es efectivo para reducir la severidad de los síntomas, tanto en la depresión estacional, como no estacional”. Y en apenas unas semanas de tratamiento.(...).
El tratamiento consiste en colocarse entre 15 y 60 minutos al día, principalmente a primera hora de la mañana, frente a una lámpara difusora de luz blanca muy viva (...). Se compone de tubos que emiten luz fluorescente y está cubierta con una pantalla que bloquea la emisión de rayos ultravioletas.
Muy Saludable
01/05/2005
Pág. 40-41
Leonor Beltrán
ANSIOLÍTICOS: SOLO EN CASO DE NECESIDAD
(...).En los últimos años el consumo de ansiolíticos ha sufrido un incremento espectacular, según los expertos, tanto que los tranquilizantes son el segundo grupo de fármacos que más se prescriben en el país, sólo superado por los analgésicos y antitérmicos. Hay que tener presente que su uso debe ser prudente y bajo control médico.
(...) en la mayoría de casos el uso de estos medicamentos no tiene justificación médica, además de ser el origen de problemas de dependencia. “ Si el paciente abandona bruscamente la medicación empieza a sentirse mal. Debe reducirse la dosis de forma gradual, disminuyendo entre el 10 y el 25% cada dos semanas, para que el organismo apenas aprecie esta reducción. (...) estos fármacos cada vez se toman más por las exigencias de una sociedad demasiado competitiva y por una vida poco afectiva, entre otros factores. En este sentido, hay que resaltar que el 70% de los consumidores de ansiolíticos en España son mujeres.
Dentro de los ansiolíticos destacan las benzodiacepinas, fármacos cuyos efectos pueden ser de acción corta y de acción larga. Aunque eficaces en estados de ansiedad, las benzodiacepinas causan una importante dependencia, por lo que deben usarse en tratamientos cortos de tiempo y siempre contando con un asesoramiento de un médico.
Precisamente por los efectos derivados del consumo de ansiolíticos, los expertos aconsejan seguirlos durante periodos cortos, de tres o cuatro meses como mucho, incluyendo ahí una reducción progresiva del fármaco.(...).
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