Revista de prensa


La ansiedad en los medios de comunicación de masas

EP[S]
Página 26
20/06/2010
Jenny Moix

COMO PRACTICAR EL EGOISMO SANO

Una persona excesivamente abnegada, incapaz de decir no a nadie, es más dañina que alguien que sabe cuándo ella debe ser lo primero para ser capaz de transmitir equilibrio y satisfacción.
Empecemos por la definición que proponen los dos mayores especialistas en la temática, Richard y Rachael Heller: “El egoísmo sano consiste en respetar las propias necesidades y sentimientos aunque los demás no lo hagan. Sobre todo si los demás no lo hacen”.
[…]
Vivir volcados en los demás puede conllevar consecuencias nefastas no sólo para nosotros, ¡sino también para los que intentamos ayudar!
Está claro que si priorizamos las necesidades de los otros, el estrés, con todos sus efectos adversos para la salud, se convertirá en el protagonista de nuestras vidas. Y será sólo cuestión de tiempo que caigamos en una depresión. Si destrozamos nuestra salud, ya no podremos atender a los demás. ¿Cómo los vamos a ayudar si nuestro cuerpo no aguanta?
Otra consecuencia que debemos tener muy presente de nuestro sacrificio es que puede hacer sentir culpables a los que ayudamos. No son raros los casos de hijos que viven en la cárcel construida por el sacrificio de sus progenitores. Se han volcado tanto en ellos, los han ayudado tanto, que lo único que hacen es mostrar constantemente su agradecimiento e intentar no defraudar lo que se espera de ellos.
[…]
Si somos personas abnegadas y el sacrificio es casi un estandarte de nuestra vida, pensemos lo que estamos transmitiendo a los demás: que ellos también deben sacrificarse. ¿Es eso lo que les queremos comunicar?
Nos cuesta ver que el sacrificio por los demás puede ser un mal camino porque la cultura judeocristiana parece que nos ha inyectado en las neuronas este valor. Sin embargo, ni viéndolo desde esta perspectiva, el valor se aguanta. No olvidemos que, según las escrituras, las palabras de Jesús fueron: “Ama al prójimo como a ti mismo”. No dijo ama al prójimo más que a ti mismo ni menos que a ti mismo.
Dada la gran participación que tiene la cultura judeocristiana en nuestro sentimiento de culpa, son especialmente reconfortantes las palabras de Rafael Navarrete, sacerdote jesuita y licenciado en Filosofía y Teología: “Se nos ha educado para rechazar todo cuanto pueda parecer egoísmo, y cuando hemos querido tener en cuenta nuestras propias necesidades nos hemos sentido juzgados negativamente… No es así. Cuando un hombre o una mujer se sienten satisfechos, empiezan a mirar con amor a los demás; sólo una fuente que está llena deja pasar gozosamente el agua. Ningún hombre feliz puede hacer daño a otro. Detrás de todo hombre que llamamos ‘malo’ hay un hombre insatisfecho”.
En algunos casos, la entrega desproporcionada hacia los demás puede venir de una baja autoestima. Para aumentarla, la persona hace lo que sea por ganarse el aprecio de los demás. (…)Pero se trata de una mala inversión. En algunas ocasiones, porque al final la persona se siente frustrada: da mucho y recibe poco o nada. Y en otras, si recibe afecto, lo siente como amor comprado. Muchas personas creen que las quieren sólo por el dinero que prestan o los favores que hacen. Sea como sea, es una táctica nefasta.
[…]
Pasos hacia el egoísmo sano:
El primer paso parece obvio: si tenemos que prestar más atención a nuestras necesidades e ilusiones, primero hemos de saber cuáles son. Puede parecer fácil, pero para algunas personas no lo es en absoluto. […]
El segundo paso sería pensar con qué personas es especialmente importante que empecemos a practicar el egoísmo sano. (…) Llevamos toda la vida comportándonos de un modo y no podemos cambiarlo de golpe. Pero tenemos algo a nuestro favor que hará más fácil el tema. ¡En la vida hay tantos actos repetitivos! (…)
Si andamos hacia el egoísmo sano, debemos tener muy claro que encontraremos dos claros saboteadores en nuestro camino: el miedo y la culpa. Sufriremos, pero debemos dirigir la mirada a lo que nos espera al final del trayecto. Cuando logremos mimarnos a nosotros mismos sin sentirnos culpables, el sentimiento que nos inundará será de una liberación indescriptible.



EP[S]
Página 26
21/03/2010
Jenny Moix

LAS MIL CARAS DEL ABURRIMIENTO

[…] Dentro de la psicología existen emociones muy estudiadas, como la ansiedad, la tristeza y la ira. En comparación, del aburrimiento existen pocas investigaciones. Parece que, como muy acertadamente apunta José Antonio Marina, sea una emoción menor, casi confortable, de lenta tarde de domingo, pero no nos dejemos engañar por esa cara amable. Poca broma con el aburrimiento.

“El hombre moderno teme aburrirse y se encuentra amenazado por el tedio” (José Antonio Marina)

El aburrimiento a veces nos brinda la ocasión de ver con más nitidez nuestros pozos. Por eso, cuanto más hondos son, más miedo nos da aburrirnos. Recuerdo una conversación con una amiga mía que hace algunos meses se divorció. Me contaba que al principio necesitaba estar con mucha gente, salir constantemente y no parar porque de lo contrario se le caía la casa encima. Sin embargo, ahora afirma: “Soy capaz de estar en casa arreglando cajones de un armario ¡y estar tan a gusto!”. Este ejemplo nos puede llevar a dos conclusiones: que la actividad la podemos utilizar como un refugio cuando estamos mal y que no son sinónimos el aburrimiento y el “no hacer nada”. Una persona puede estar sin hacer nada y disfrutar de la paz y la tranquilidad del sosiego.
Si realizamos un pequeño sondeo y preguntamos a un grupo de conocidos sobre su aburrimiento, casi seguro que nos encontraremos a más de uno que nos asegurará no aburrirse nunca e incluso nos confesará su asombro de que haya individuos que puedan aburrirse en este mundo. Entonces, ¿de qué depende?

El vacío existencial

“La gente vive en un vacío existencial que se manifiesta sobre todo en el aburrimiento” (Viktor Frankl)

Según Viktor Frankl, el aburrimiento puede ser consecuencia de un vacío existencial. Si no encontramos sentido a nuestras vidas, fácilmente podemos caer en el hastío. El hombre existencialmente frustrado no sabe cómo llenar el tiempo, ni encuentra sentido en el disfrute de lo que nos ofrece la vida. De hecho, el aburrimiento es uno de los síntomas de la depresión. Ese tedio, esa falta de interés, provoca que las personas deprimidas en general cada vez se muestren más inactivas. Y la inactividad, cuando no estamos bien con nosotros mismos, puede ser una trampa, porque empiezan a aparecer pensamientos no muy gratos sobre el futuro y sobre nosotros mismos. Por eso en muchas terapias, uno de los elementos consiste en animar, casi forzar, al paciente a que realice actividades, aunque en un principio no tenga ni ganas, ni le produzcan mucha satisfacción.

Las expectativas

“No hay reposo más grande que el de no esperar nada” (Amado Nervo)

El aburrimiento es característico de las sociedades más ricas. La oferta de ocio es inabarcable. Y divertirnos es casi una obligación. Así que si nos quedamos en casa, aunque podríamos disfrutar de la calma, en el fondo la presión social nos puede hacer sentir un poco fracasados porque no nos lo montamos tan bien como podríamos. Más que aburridos, aquí el sentimiento se puede confundir con el de fracaso.
A ello le tenemos que sumar las jugadas sucias de nuestra imaginación. Solemos imaginarnos a los demás de fiesta constante mientras nosotros estamos simplemente en el sofá leyendo una revista. Este sentimiento de que podríamos estar mucho más divertidos de lo que estamos es debido también a que hemos visto demasiadas películas. En los filmes, todo es excitante y estimulante al máximo, y a su lado, nuestro domingo apaciguado nos puede parecer de lo más insulso.

La actitud

“El aburrimiento es la suprema expresión de la indiferencia” (René Trossero)

Así, el sentido que le damos a la vida y lo que esperamos de ella pueden ser dos factores que diferencien a las personas que se encuentran en general aburridas de las que desconocen lo que es el aburrimiento. Otra diferencia clave entre estos dos extremos es la actitud.
Para interesarnos sobre las cosas, hemos de aprender a cambiar nuestra mirada. En una ocasión, una amiga mía historiadora me invitó a ir con ella a visitar unos restos arqueológicos. Sinceramente, cuando llegué allí no vi más que unas cuantas piedras acompañadas de algunos huesos fosilizados desperdigados que no me decían nada. Entonces llegó la arqueóloga y mientras miraba aquellos restos empezó a explicar cómo, por la colocación, la medida, el tipo de huesos, sabían que se trataba de una madre con su hijo recién nacido y a partir de aquí me hizo entrar en una historia que me transportó a tiempos remotos. Cambió mi mirada y disfruté.
Shimai y sus colaboradores especialistas en psicología positiva realizaron un estudio con una muestra de 1.407 personas, querían analizar qué virtudes humanas se encontraban más relacionadas con la felicidad. Sus resultados apuntaron que la curiosidad y el interés son unas de las más ligadas al gozo de la vida. Así que para no aburrirnos debemos intentar cultivar estas cualidades.

La actividad

“Si de pronto se descompusieran todos los televisores del mundo, no habría escalas para medir los maremotos de aburrimiento” (Manuel Campo Vidal)

Está claro que la actitud es un elemento esencial, pero también lo es la actividad en la que nos enfrasquemos. A veces, por simple pereza o por rutina, nos sentamos ante el televisor a matar el tiempo. Lo chocante es que quizá algunas de las personas que están en el sofá tengan una lista de actividades que afirman querer realizar cuando se jubilen. ¿A qué esperan? Los humanos somos así de incomprensibles, podemos asegurar que nos interesa mucho la astronomía, por ejemplo, pero no acercarnos a un telescopio ni por casualidad. Es como si nuestros intereses los hubiéramos colocado en el mundo de las ideas de Platón, fuera de nuestra vida cotidiana.
En nuestro cerebro también parece como si existiera una caja etiquetada “para una ocasión especial” y allí vamos guardando actividades que nunca nos decidimos a realizar. Y siguiendo con las peculiaridades de nuestra especie, esta caja puede convivir perfectamente con un comentario que soltamos con contundencia cuando se nos muere algún ser cercano: “hoy estamos aquí y mañana no, tenemos que vivir al día”.

Realmente, los sapiens somos intrigantes y sorprendentes.

DIARIO DE SEVILLA
Página 50
11/02/2010
Paola García Costas

SABER INTERPRETAR, RELAJARSE Y ACTUAR PARA GESTIONAR EL ESTRÉS

El estrés es un mecanismo de supervivencia que en determinadas situaciones funciona de forma útil y oportuna, sin embargo, si se prolonga en el tiempo se puede convertir en un enemigo, afectando al cuerpo, la mente y el comportamiento. Los expertos coinciden en que conocer los mecanismos y excesos del estrés es el primer paso para su gestión. A través del desarrollo de habilidades cognitivas, conductuales y de técnicas de relajación puede vehicular esta afección, que según una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios hecha a 7.000 europeos, experimenta con frecuencia el 39% de las mujeres y el 28% de los hombres.

Según Antonio Cano, psicólogo y presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés, el estrés negativo afecta al rendimiento (…) Se produce un circulo vicioso donde la tensión va acumulándose en el cuerpo y no hay espacios para el descanso y la revitalización. "Es el pez que se muerde la cola porque cuando estás estresado necesitas dormir, comer bien, o tener tiempo de ocio... pero el afectado no lo hace porque manifiesta estar estresado y no tener tiempo, con lo que la curva de ansiedad va agravándose", dice el psicólogo.

Factores externos como el clima, la polución, los accidentes, una comida copiosa, dormir poco, una vida rutinaria y monótona, o por el contrario tener jornadas de no parar yendo de un sitio para otro pueden favorecer un estado de estrés. Sin embargo, lo que realmente lo provoca "es como percibimos y reaccionamos ante estos factores", señala Antonio Cano. En este sentido, las personas que tienden a maximizar los obstáculos de la realidad y minimizar los recursos de los que dispone para afrontarlo es más proclive a padecer estrés, ansiedad, miedos. Este paradigma establece entonces que el estrés no es algo que "nos ocurre". Es un proceso que fabricamos y que, por tanto , podemos controlar por nosotros mismos, o si se requiere, con la ayuda de expertos psicólogos o especialistas en técnicas de relajación.

[…]

Las técnicas de relajación que permiten disminuir la tensión acumulada pueden ser tan sencillas como contar hasta diez, respirar hondo a conciencia, o visualizar una imagen que produzca placer. Patricia Centeno, asesora de grandes firmas de moda describe que entre sus técnicas están "pensar en escenas de armonía como un caballo corriendo libre o un bebé dormido; parar y escuchar música positiva (dos canciones equivalen sobre cinco minutos) o ver algún vídeo divertido en Youtube, sobre todo, monólogos de humor, porque tanto reír como llorar me permiten expresar emociones y descargar tensión".

La tercera línea para la buena gestión del estrés es el desarrollo de habilidades conductuales. En esta dirección organizarse permite que los problemas u obstáculos "se afronten solamente en el momento que compete evitando que la persona gaste energía dándoles vueltas en su cabeza todo el tiempo", matiza Antonio Cano. Hacer una lista de tareas pendientes por orden de prioridades y establecer horarios que separen bien el tiempo de trabajo y el de ocio facilita la organización saludable . Patricia desconecta el teléfono móvil y el ordenador al menos 30 minutos para concentrarse y organizar sus tareas pendientes; del mismo modo, en su tiempo de ocio explica que no lleva "libretas, ni CD, ni conversaciones sobre el trabajo".

"La idea es estar en el presente, evitar ese rumor mental que nos lleva a los problemas cotidianos y dar un respiro a la mente, mantener este equilibrio nos permite disfrutar de los buenos momentos y rendir adecuadamente cuando es necesario", concluye Gregorio, quien terminada su prolífica jornada en la consultora apuesta por practicar deporte , leer o salir con amigos, así desconecta y previene los afectos negativos del estrés.



ON
Página 22
09/01/2010
E. Zulaika

CUANDO EL SUEÑO NO LLEGA

Casi la mitad de los ciudadanos del estado español (48%) tiene problemas ocasionales para dormir y casi una cuarta parte de ellos (entre el 16 y el 21 %) sufre insomnio de manera crónica, es decir, no concilia bien el sueño tres o más noches a la semana durante más de un mes. Así lo indica una encuesta llevada a cabo por el Centro de Fitoterapia (Infito).
Las principales causas de este mal sueño son los problemas familiares (especialmente en Madrid), los laborales (en la Comunidad Valenciana y Andalucía), y los de salud (Galicia), pero la situación económica repercute en el sueño de los españoles.
En este sentido, entre los productos más utilizados para tratar la ansiedad y los trastornos del sueño destacan las plantas medicinales, como la amapola de California, la pasiflora o la valeriana, que en conjunto son consumidas por el 22% de las personas insomnes. Por su parte los psicofármacos son utilizados por el 16 % de la población, y de ellos un 12 % lo hace sin tener ningún trastorno de ansiedad, depresivo ni mental. “ El problema de los psicofármacos es que se utilizan de manera excesiva , y en la mayor parte de los casos, para tratar estados transitorios de ansiedad o insomnio, lo que puede generar dependencia y agravar el problema a largo plazo, además de generar otros efectos secundarios”, afirma el presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), Antonio Cano.
[…]
Una de las razones por las que no se utilizan más las plantas medicinales para tratar este tipo de problemas es la “falta de formación” de los médicos de Atención Primaria en este campo. La carrera de medicina no incluye formación en fitoterapia, a diferencia de la de farmacia.
“Los psicofármacos no son inocuos. De hecho, la somnolencia diurna que provocan es una de las principales responsables de las caídas en las personas mayores, que en muchos casos derivan en roturas de caderas y en una reducción considerable de la esperanza de vida”, argumenta el presidente de SEAS.
Consejos para dormir:
Evitar comidas copiosas.
Prescindir de bebidas excitantes (cola, café, alcohol).
No realizar una actividad física fuerte entre tres y cuatro horas antes de dormir.
Mantener un horario constante para irse a la cama.
Ir a la cama a dormir y olvidarse de otras actividades: leer, ver la televisión…
Mantener la habitación limpia, fresca (a temperatura constante) y ventilada.


ATUSALUD
Páginas 6,7 y 8
22/11/2009
Elena Alonso

AMAXOFOBIA

EL PÁNICO A CONDUCIR ATRAPA A CASI UN MILLÓN DE ESPAÑOLES

No es sólo el miedo normal a conducir que cualquier persona puede sentir ante una situación determinada, sino que limita, paraliza y bloquea. La amaxofobia es una “inquietud permanente y desproporcionada que surge antes y sobre todo durante la acción de conducir”, según el Instituto de Seguridad Vial (ISV) de la Fundación Mapfre. “ El porcentaje de población que muestra miedo a conducir tanto en circunstancias concretas como de manera paralizante (fobia) es de un 33 %” según un estudio del citado Instituto. Sus resultados revelan que la cantidad de mujeres que la padecen dobla al de los hombres.
[...]
“Hay indicios que apuntan su inicio. Por ejemplo, cuando una persona que habitualmente conduce empieza a ponerse excusas para no hacerlo, se plantea una reducción progresiva de la velocidad en carretera, comienza a sobresaltarse fácilmente en el coche o simplemente le preocupa el hecho de tener que cogerlo”, explica Javier Díaz Calero, psicólogo clínico dedicado a la amaxofobia desde hace más de diez años y profesor de autoescuela.
[...]
Una preparación deficiente como conductores, una gran inseguridad personal, o haber sufrido un accidente son posibles causas para que el miedo se convierta en fobia. Según el estudio del ISV, “ el haber sufrido o presenciado un accidente es la causa del miedo en el 40 % de los hombres, mientras que en las mujeres el porcentaje baja al 25 %”.
[...]
Para Mario Arnaldo, de AEA, “ es muy parecido al miedo a volar. Las técnicas que tienen las compañías aéreas para superarlo se podrían introducir para recuperar a conductores y pasajeros que tienen miedo. No es una situación invencible, se puede superar perfectamente si se sabe dominar las causas que lo están motivando”.
Los tratamientos tienen que abordar siempre dos cuestiones. Según Javier Díaz, por una parte, hay que habituarse a soportar el miedo “eso lo hacemos aplicando lo que se llaman técnicas de exposición, es decir, sometiendo a la persona de manera gradual a las situaciones que teme, ayudándole en ese mismo instante”, explica. Luego hay que trabajar también a nivel de las ideas que mantienen ese miedo, ya que según los psicólogos del RACE en el 95 % de los casos los pensamientos irracionales son la causa principal.
“El objetivo final es que el sujeto, poco a poco, sea capaz de desarrollar una autoexposición de manera controlada y autónoma. Y se consigue, ya que entre el 90 y el 95 % superan su miedo”, según Lorena Martín, del Comisionado Europeo del Automóvil (CEA). Las cifras varían según la fuente consultada aunque los porcentajes de recuperación superar en todos los casos el 75% que, por ejemplo, apuntan los psicólogos del RACE.


EP[S] Dominical
Páginas 28,29 y 30
08/11/2009
Cristina Llagostera

DEJE DE PREOCUPARSE TANTO

Siempre sufriendo por lo que pasará, siempre pensando en posibles peligros o problemas, para algunas personas, la preocupación constituye una compañera permanente que les impide vivir de manera relajada.

Nuestro cerebro es una máquina de anticipar. A lo largo del proceso evolutivo ha incrementado su capacidad para predecir, utilizando analogías con el conocimiento acumulado de experiencias anteriores, tanto propias como de los ancestros. Según el escritor y filósofo José Antonio Marina, no existe especie más miedosa que la humana. Esta facultad constituye una ayuda inestimable para la supervivencia, dado que permite evitar el peligro incluso antes de que se manifieste. También es un recurso para aprender, así como para planear proyectos y crear medios con que lograr metas futuras.
Precisamente la capacidad para anticipar es lo que atrapa a mucha gente en círculos de preocupación. Al vivir entre el recuerdo y la imaginación se reavivan antiguos peligros o se inventan amenazas nuevas.

Hay personas personas que se definen como sufridoras. Consideran la preocupación como un rasgo de su carácter. No sólo se atormentan a sí mismas con esta exagerada aprensión, sino que también suelen desplazar este temor a personas de su entorno. Piden por ejemplo, recibir noticias constantes para lograr su propia tranquilidad.
[...]
Si se intenta eliminar de la mente una preocupación a menudo se obtiene el resultado contrario: el pensamiento se torna todavía más presente. Se debe al efecto paradójico de la evitación, pues cuando se pretende no pensar en algo, en ese mismo momento ya está ocupando la mente.
Intentar suprimir las ideas que generan angustia, por lo tanto, no supone una verdadera solución. Por eso al final la persona cree que la inquietud es algo irremediable y superior a ella.
Quizá no se pueda evitar que aparezcan preocupaciones, pero sí decidir conscientemente qué hacer con ellas. De ese modo, en vez de crecer e invadir gran parte del espacio mental, pueden definirse de manera más concreta y dar pie a acciones productivas.
[...]
Para empezar conviene ser cuidadoso con los calificativos que se utilizan al hablar de uno mismo, especialmente si se trata de etiquetas limitantes. (...) La clave es aprender a tratar las preocupaciones como lo que son:ideas sobre el futuro pero no el futuro en sí. De hecho, en cuanto aparece una inquietud se puede decidir si alimentar el temor o ponerle límites.
[..]
La psicología nos advierte sobre las distorsiones cognitivas. Consisten en modos de interpretar la realidad que resultan desacertados o extremos. Las personas que se angustian más de la cuenta suelen sobrevalorar el peligro e infravalorar la capacidad para afrontarlo.
[...]
Quien tiende a preocuparse suele tener una asignatura pendiente: la tolerancia a la incertidumbre. Es precisamente la dificultad para tolerar lo incierto lo que conduce a utilizar la preocupación como una estrategia de control. Ante una situación, se imaginan todas las posibles eventualidades, con el fin de obtener una respuesta. Sin embargo, a pesar de proporcionar esta ilusión de control, sufrir por anticipado no varía la probabilidad real de que algo suceda. Es más, vivir con el alma en vilo conlleva un alto coste: sentirse mal y angustiado durante todo el proceso.
[...]
Por supuesto no toda preocupación resulta nociva; a menudo, ante sucesos difíciles, es irremediable y humano sentir inquietud. Entonces puede ser útil preguntarse ¿estoy mentalmente en el momento presente o más bien en el futuro? O ¿ qué puedo hacer ahora para mejorar la situación? Diferenciar lo que está en nuestras manos y lo que no permite vivir un presente más libre de preocupaciones.


C7
Página 22
10/10/2009

LA ANSIEDAD COMO TRASTORNO INFANTIL

La ansiedad es un trastorno cada vez más frecuente, no sólo en los adultos si no también en niños. En éstos suele producirse como consecuencia de la dificultad para adaptarse a los cambios que se van produciendo a lo largo de la infancia (nacimiento de un hermano, problemas entre los padres, inicio de la edad escolar...).
[...]
Mientras que en los adultos la ansiedad se manifiesta a través de diferentes síntomas físicos (sudoración, taquicardia, falta de aire...), en los niños y adolescentes suele manifestarse a través de conductas como irritabilidad, malhumor, rabietas,desobediencia, gritos...

El papel que adquieren los padres ante este tipo de trastorno es determinante ya que pueden agravar o disminuir la angustia del niño. Por esto es importante no confundir la ansiedad con miedos normales en el desarrollo de cualquier niño. Este tipo de miedos son frecuentes y conforme el niño vaya creciendo y adquiriendo más experiencia irán desapareciendo, hay que saber tratar ese miedo con normalidad, sin ignorarlo ni ridiculizarlo, pero también tener mucho cuidado con no sobreprotegerlo.
[...]
Aunque resulte tentador ayudar a su hijo a evitar o escapar de las situaciones que le angustian, esto sólo contribuye a prolongar su ansiedad. En lugar de rescatarlo hay que ayudar a atravesar sus miedos y elogie todo intento de encontrar una solución.

Los niños imitan las conductas y emociones expresadas por sus padres. Cuando necesiten orientación para dar respuesta a una situación dada, nos mirarán a nosotros.

Los niños se angustian, en parte, por lo que se dicen a sí mismos. Podemos ayudarlos a darse cuenta de que sus pensamientos están interfiriendo en su rendimiento; es importante ayudarle a formar ideas racionales y objetivas. Pero tendremos que buscar la ayuda de un profesional cuando la ansiedad del niño se intensifique y comience a dificultar su desarrollo normal en el colegio, con su familia o amigos.


EL PAÍS
Página 32
03/08/2009
Mónica L.Ferrado

FUMAR PORROS ALTERA LA MEMORIA

Desde el primer porro, el cannabis altera la memoria. Si se consume habitualmente, la amnesia se intensifica y persiste incluso cuando no se está bajo sus efectos. Un grupo de investigadores de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona ha podido determinar en qué lugar del cerebro se desencadena el trastorno y cómo se alteran las neuronas para que no puedan recordar, según publica hoy la revista Nature Neuroscience.

El consumo de cannabis afecta al hipocampo, una región del cerebro donde se encuentran circuitos neuronales necesarios para realizar una serie de tareas cognitivas relacionadas con la memoria. “El cannbis actúa sobre unas pequeñas neuronas del hipocampo, interneuronas, que intervienen en la actividad de las neuronas que se encargan de recordar”, explica Rafael Maldonado, investigador de la Universidad de Neurofarmacología de la UPF.

De hecho, las interneuronas son el primer eslabón del circuito neuronal del recuerdo. “Se encargan de enviar el neurotransmisor GABA, que funciona como inhibidor de señales y esta inhibición es necesaria para que funcione la memoria”, explica Maldonado. En el cerebro que no consume cannabis, este neurotransmisor se encuentra en equilibrio con otro, el glutamato, que es un activador. Así, el proceso de olvidar y recordar se produce de forma eficiente.

Sin embargo, cuando se consume cannabis, la actividad de GABA acaba siendo menor que la de glutamato. “Se rompe el equilibrio. Con eso se altera la vía de señalización que controla la síntesis de proteínas que ocurre en las neuronas. Éstas, como último eslabón, son las que se encargan de recordar”, explica Maldonado.

“Cuando se fuma mucho, alteramos esta síntesis de proteínas hasta tal punto que creemos que estos cambios acaban siendo de larga duración”, afirma Maldonado. ¿Son tales cambios irreversibles? Las próximas investigaciones de este equipo se van a dedicar a responder a esta pregunta. “Aún no tenemos información para pensar que son irreversibles, pero sabemos que, aunque se deje de fumar cannabis, hace falta un largo periodo de tiempo para que este circuito se recupere”, afirma.

Maldonado cree que la investigación también abre la posibilidad de mejorar el cannabis para su uso terapéutico. “Se puede perfeccionar la síntesis de nuevas moléculas o diseñar moléculas para contrarrestar este efecto adverso”, señala.



DIARIO MÉDICO
Página 21
24/06/2009
B. Peñalba

LA VIOLENCIA DOMÉSTICA DESENCADENA ESTRÉS POSTRAUMÁTICO EN LOS MENORES

Los menores y adolescentes que crecen en un ambiente familiar de violencia de género son víctimas directas de la conducta violenta del maltratador. Esto puede producirles secuelas que deben ser evaluadas y tratadas por especialistas en salud mental, con conocimientos en violencia. Así lo ha puesto de manifiesto Lola Aguilar, pediatra y directora técnica del Centro de Atención, Recuperación y Reinserción de Mujeres Maltratadas durante el curso Detección y Atención a la Violencia de género en los Equipos de Salud Mental organizado por la Consejería de Sanidad de Castilla y León.
[...]
El Trastorno por estrés postraumático es el efecto directo más frecuente. En el 60 por ciento de los casos existe un cuadro sintomatológico completo y prácticamente todos los menores presentas síntomas múltiples de reexperimentación del trauma o la hiperactividad psicológica. Además, en ocasiones reciben diagnósticos erróneos de TDAH.

Las secuelas a corto plazo afectan a todas las áreas del desarrollo. Algunos de los síntomas físicos más comunes son un retraso en el crecimiento y en las habilidades motoras, problemas de sueño y en casos de deprivación afectiva grave, atrofia crerebral fonto-límbica. Pueden presentar ansiedad, ira , depresión, aislamiento, baja autoestima, retraso en el lenguaje, crueldad con los animales, agresividad, retraimiento y falta de empatía. Además, tienen mayor probabilidad de sufrir en la edad adulta trastornos psicopatológicos como depresión, ansiedad o toxodependencias. Una de las consecuencias más graves es la de padecer trastornos del vínculo y se ha objetivado la transmisión intergeneracional de la violencia. Aunque “depende de la edad en la que se experimentó y el tipo de maltrato, la duración, la gravedad y el modelo de intervención social”.
Sin embargo “alrededor del 50 por ciento de menores expuestos a violencia de género no van a presentar sicopatología en el futuro, siempre que se logre salvagurdar el contacto con el progenitor violento y gracias a los llamados factores de protección y resilientes”. Para eso se debe proporcionar un ambiente seguro y estructurado, establecer una ruptura con el agresor y realizar una evaluación exhaustiva de las repercusiones de la violencia.

LA VANGUARDIA
Páginas 18-19
14/04/2009
Marta Ricart

MENTALIDAD DE CRISIS
El estrés y la ansiedad por la situación económica empiezan a llegar a las cosultas médicas

En los centros de atención primaria (CAP) catalanes se apunta que aún no hay datos suficientes para hablar de un incremento sustancial de consultas por la crisis. Pero reconocen que ya ven casos relacionados como personas con depresión leve, ansiedad y trastornos adaptativos (quien se ha quedado en paro).
[...]
Van llegando al CAP pacientes en paro que cuando trabajaban minimizaban sus problemas, pero ahora muestran inquietud. Otros refieren insomnio, lumbalgias, jaquecas...que hacen pensar a los médicos que detrás está la angustia psicológica por su situación. En los últimos meses los médicos de familias han notado además que menos pacientes piden bajas laborales o precisan que sean cortas.
[...]
“Los médicos no podemos arreglar el problema causante de la angustia, sólo ayudar a manejar las emociones o si hay síntomas patológicos, tratarlos. A menudo son casos en que sólo hablar ayuda”. (...) “El problema es que nuestras consultas están masificadas” señala Carolina Roser. Los grupos psicoeducativos de los CAP (son grupos de ayuda mutua que llevan enfermeras) se muestran eficaces. Ya funcionan 60 en Cataluña. Son parte del plan de salud mental del Departament de Salut. (...) Cristina Molina, responsable del programa, explica que el reto es atender en el CAP la creciente demanda por trastornos de salud mental , pues se ha visto que el 71 % de esos pacientes no busca otra ayuda, pero sin medicalizar innecesariamente problemas sociales ni cronificar situaciones vitales de angustia o depresión que deberían tener una duración limitada (como los causados por el paro o la muerte de un familiar).

Pautas contra las emociones negativas:

- No desanimarse: evitar dejarse llevar por la fatalidad fomentada a veces por datos macroeconómicos.
- Paciencia: ayuda pensar que la situación es transitoria.
- Saber analizar: los factores que un puede cambiar y los que no.
- Sopesar: es aconsejable posponer proyectos difíciles de sacar adelante en este momento.
- Compartir: ayuda compartir el desánimo o temores con otros.
- Ser sociable: avivar el vínculo y apoyo en redes de allegados y redes sociales, no aislarse.
- Hacer listas: con las habilidades y competencias de uno, esto ayuda a la autoestima. También es útil hacer listas con las tareas que quedan por hacer e ir tachando las que se hacen, o escribir los pensamientos.
- Relajación: técnicas de relajación, empezando por los ejercicios de respiración simples, ayudan a rebajar la angustia. También resulta útil priorizar y estructurar el trabajo.
- Asumir un revés: aprender a asumir la frustración.
- Mantenerse activo: si se ha perdido el empleo, buscar actividades alternativas, hobbies...
- Aprender a venderse: inventar estrategias para vender bien sus habilidades.
- Oportunidades de cambio: aprovechar la ocasión para reorientar su vida.
- Ayuda profesional: buscarla en caso de no poder manejar sus emociones.
- Terapias a medida: los profesionales aplican técnicas terapéuticas diversas en función de las características y problemática del paciente.
- Cuidarse: se aconseja llevar una dieta sana, dormir ocho horas, hacer ejercicio, salir al aire libre y evitar el alcohol y tabaco.
- Para los jefes: la empresa debe ser sincera con sus trabajadores, informarles, los jefes deben ser visibles y hacerse apreciar para disminuir la ansiedad en los trabajores


EL DIARIO MONTAÑÉS
Página 71
02/04/2009
EFE MADRID

El estrés está presente en entre un 15 y un 20 por ciento de los accidentes de tráfico que se registran en las carreteras, y las situaciones estresantes, como el paro, fuertes problemas en el trabajo, la muerte de un ser querido o un divorcio duplican, e incluso triplican el riesgo de tener un siniestro. Estos son algunos de los datos que ha ofrecido el presidente de la Fundación Española para la Seguridad Vial, Luis Montoro, al presentar la campaña, realizada junto a Aumar-Abertis y con el patrocinio de Pompadour, que lleva el lema "Mantenga la calma. El estrés le estrella".

La campaña tiene como objetivo concienciar y prevenir sobre los riesgos que conlleva conducir en situaciones de estrés, que en muchas ocasiones aparecen asociadas a la fatiga, el sueño, la agresividad al volante, la distracción, el consumo de alcohol o psicotrópicos o el uso del móvil. Los expertos en seguridad vial se han centrado en esa cuestión al comprobar que este fenómeno, que origina reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos, lo sufen numerosos conductores, especialmente los profesionales, ya que el 43 por ciento de los trabajadores del sector del transporte declara padecer estrés siempre o de forma frecuente.


EL MUNDO
Página 54
26/02/2009
María Valerio

EL ESTRÉS DE LA ESPERA AL VEREDICTO DE UNA BIOPSIA AFECTA A LA SALUD

Para todos aquellos que aseguran que estos nervios son normales, el equipo de Elvira Lang, de la Universidad de Harvard (EEUU), ha comprobado que no es sólo una cuestión de impaciencia. Según sus conclusiones, la ansiedad por conocer los resultados tiene efectos fisiológicos claros que pueden reducir la respuesta inmune del organismo.

Su investigación se llevó a cabo con 126 mujeres que estaban participando en otro trabajo sobre el cáncer de mama. Mediante un pequeño bastoncillo midieron sus niveles de cortisol en la saliva poco después de la biopsia.

El cortisol es una hormona que segrega la glándula suprarrenal, y que forma parte de la respuesta del organismo humano ante las situaciones de estrés. “Ayuda a combatir el estrés agudo ajustando la tensión arterial, los niveles de azúcar en sangre o la respuesta inmune”, apunta Lang. En situaciones puntuales, sus niveles vuelven a la normalidad, “sin embargo cuando el estrés es crónico, la secreción de cortisol se dispara, dejando ciertas funciones del organismo mal adaptadas”.

Para sorpresa de los investigadores, los niveles de cortisol de las mujeres que a los cuatro días no sabían los resultados de la biopsia eran similares a los de aquellas que recibieron un diagnóstico de cáncer. En ambos casos eran más desfavorables que aquellas con alguna lesión benigna.

Esta diferencia les hace pensar que es la incertidumbre de no saber lo que eleva el nivel de estrés, más incluso que el propio resultado de la biopsia. “Ahora sabemos que ese estado de desconocimiento provoca cambios bioquímicos que pueden tener efectos adversos en la curación de heridas o en el estado del sistema inmune”, asegura la doctora Lang.

[...]

Con estas observaciones sobre la mesa, los investigadores de Harvard recomiendan a sus colegas que aceleren todo lo que puedan este trámite y comuniquen lo mejor posible los resultados de la biopsia en cuanto estén listos. A las mujeres por su parte les recomiendan que hablen con su médico antes de la prueba para saber quién y cómo les comunicará el resultado, así como cuánto tiempo pueden tardar en recibirlo. En España, por ejemplo, se considera aceptable una demora de hasta 15 días en conocer los resultados.


XL SEMANAL
Páginas 16-28
11/01/2009
Diego Bagnera y Carmen Oliva

LA GRAN DEPRESIÓN

“Sentía que me faltaba el aire, me dolía el pecho, el dolor, cada vez más fuerte, se me extendía al brazo izquierdo. Tenía un nudo en la garganta, creía que me asfixiaba. Acabé en urgencias".
Isabel es directiva en una agencia publicitaria y acaba de padecer su primer ataque de ansiedad . No es ajena al estrés pero ahora con la incertidumbre ante la crisis económica ha descubierto una nueva variante que la coloca al límite.
Muchas personas –el 15 por ciento de la población, según la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS)- son susceptibles de padecer a lo largo de su vida un trastorno de este tipo. Por este tipo de afecciones, cada vez más españoles se acercan a las consultas de atención primaria.

[...]

El estrés es un mal reciente que, al menos nominalmente, cumple apenas 80 años, los mismos que nos separan de la última gran depresión: el crash de 1929. En aquellos años, el fisiólogo norteamericano Walter Cannon [1871-1945] en sus investigaciones con animales (...) intuyó que ciertas reacciones somáticas (aumento de la presión sanguínea y de la presencia de azúcar en sangre e inhibición de la digestión -producido por la presencia de adrenalina-) integraban un programa evolutivo de supervivencia destinado a que el cuerpo, en caso de emergencia, se preparase para luchar o huir. [...]
No fue sin embargo él quien acuñó el térmido “estrés”. Fue el bioquímico húngaro Hans Seyle [1907-1982] quien demostró con sus investigaciones que este complejo sistema de alarma no funcionaba sólo en los hombres de la Edad de Piedra. Lo hace también en los civilizados ciudadanos del mundo actual. El problema surge cuando el cuerpo genera reacciones estresantes, una tras otra, y el cuerpo pasa a encontrarse en constante estado de alarma, aunque las situaciones no sean de vida o muerte. [...]

La Organización Mundial de la Salud ha catalogado el estrés como uno de los mayores riesgos para la salud del siglo XXI. (...) El efecto más destacable parece producirse en el hipocampo, la región cerebral vital del aprendizaje y los recuerdos, donde sus neuronas, diezmadas, pueden no comunicar ya novedades y petrificarnos en el pesimismo de la situación que nos angustiaba. Sin embargo, este efecto perjudicial no es definitivo: el hipocampo es el único lugar del cerebro adulto en el que pueden madurar nuevas neuronas. [...]

Antonio Cano, presidente de la SEAS y catedrático de Psicología en la Universidad Complutense de Madrid, cree que unocontribuye, en cierta medida, a disminuir o potenciar los efectos del estrés. (...) Los expertos recomiendan responder al temor “objetivando”, a escala real, lo que sucede. Nada del todo “malo” nos ocurre, es “sólo” la preocupación por no pagar el coche que aún se debe o la hipoteca. Ante estas preocupaciones menores el cerebro segrega sin embargo hormonas creadas para salvarnos en situación de vida o muerte, no de cambios de nivel de confort y prosperidad. Para algunos expertos, la crisis económica está dejando asó al desnudo otra, quizá, más profunda: la de la escala de valores que nuestra sociedad ha construido. Si la alegría se basa en el bienestar, la recesión acabará deprimiéndonos.

EL ADELANTADO DE SEGOVIA
Página 26
04/01/2009

LOS ESPAÑOLES ABUSAN DE LOS ANSIOLÍTICOS PARA CURAR EL ESTRÉS

La Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés ha alertado sobre el elevado consumo de tranquilizantes en España. [...] El 15, 5 por ciento de la población nacional toma tranquilizantes a lo largo del año, una tasa que es todavía superior en el caso de personas con ansiedad y pánico, puesto que más de la mitad se consuela con medicamentos. Según la citada sociedad, la media europea es del 12,3 por ciento (8,2 en varones y 16 en mujeres), en una clasificación encabezada por Francia, con el 19,2, seguida de España (15,5), Italia (13,7), Bélgica (13,2), Holanda (7,4) y Alemania (5,9).
El consumo de estas pastillas, según Sanidad, ha pasado de 23 millones de envases a 33 millones en un quinquenio, lo que significa que al Departamento que dirige Bernat Soria le cuesta curar la ansiedad de todos los españoles 231 millones de euros. “Con ese dinero se podría pagar el sueldo de más de 9.000 psicólogos y psiquiatras”, ha comentado Ros, quien ha lamentado que la Administración del Estado siga, a día de hoy, “apostando por la pastillita”. El psicoterapeuta ha recordado que en la última convocatoria de Psicólogos Interinos Residentes sólo se han ofertado 129 plazas. “Si queremos mejorar la salud mental de nuestra sociedad no podemos hacerlo solamente a base de química”, ha aseverado. “El factor humano debe estar presente” y estas plazas para psicólogos en un país de más de 40 millones de habitantes son un número “muy escaso”, ha argumentado. [...]
El abuso de píldoras puede adormecer además la reacción natural de ansiedad que se genera en el organismo ante un peligro real, ha explicado. Lo que hay que combatir es la ansiedad “negativa” o aquélla que se produce por miedos infundados que provocan una serie de síntomas en el sistema nervioso, siendo los más leves sudoración, taquicardia, palpitaciones, un nudo en el estómago, falta de aire y la sensación de que la cabeza se embota.


PÚBLICO
Página 62
11/11/2008
Pedro M. Martín Fuertes
Psicólogo

PROBLEMAS DE NUESTRO TIEMPO: ANSIEDAD Y DEPRESIÓN


(...) La mayoría de los casos de ansiedad y depresión se acentúan al llegar el otoño y la época invernal donde los días son más cortos, anochece antes y nos vemos obligados a hacernos cargo de todos nuestros quehaceres y responsabilidades después de las vacaciones de verano.

(...)

Los síntomas son en ocasiones tan inciertos e imprecisos que a las personas les resulta difícil realizar una valoración lógica de lo que sienten, y acuden a su médico sin saber que sus dolencias no tienen que ver con su cuerpo, sino con su mente. La sociedad estresante, el ritmo de vida que imponen las grandes urbes, el progreso, las prisas, el nivel de ruidos, el consumismo que promueve nuestro entorno, la competitividad, etc. producen en el individuo desasosiego y tensión que desembocan en una serie de síntomas físicos, psicológicos y cognitivos.

(...)

Tener de vez en cuando un sentimiento de malestar emocional o afectivo como consecuencia de un mal momento es normal. Sin embargo, cuando el tiempo pasa y nuestro ánimo no mejora, la posibilidad de padecer un trastorno de ansiedad o depresivo es altamente probable y requeriría la intervención de un profesional.

(...)

La ansiedad y la depresión se pueden prevenir; la clave está en seguir unas sencillas pautas. Comer bien y ligero y seguir una alimentación sana y equilibrada es esencial Hacer ejercicio físico debe ser un hábito, ya que se liberan endorfinas (sustancias que fabrica nuestro cerebro que producen analgesia y buen humor). Evitar la soledad, buscar la relación con familiares, amigos y compañeros ayuda a mantener la mente despejada, al igual que desarrollar actividades que resulten agradables y estimulantes. (...) Es fundamental centrarse en el presente. Lamentarse por los errores del pasado o angustiarse por lo que pueda deparar el futuro son actitudes que sólo sirven para amargarse.
Apreciarse a sí mismo, no lamentarse por lo que uno no es, valorar los aspectos positivos que uno tiene e intentar mejorar los negativos. Y por supuesto, reconocer nuestros límites. Nadie es perfecto, todos tenemos nuestros límites y es importante darse cuenta para no frustrarse pretendiendo alcanzar metas que uno no puede conseguir.



EL PAÍS
Página 35
16/09/2008
Javier Martin

ANGUSTIADOS POR EL EMAIL

El trabajador se deja en el correo electrónico una hora de su trabajo. Y dos y tres.

La Facultad de Psiquiatría de Londres habla de “infomanía” y algunos psiquiatras norteamericanos piden que los síntomas se incluyan en el diccionario de enfermedades mentales. El e-mail ha pasado de ahorrar tarea a estresar al personal.

Ni en vacaciones se descansa. El 83% de los internautas norteamericanos lo chequea diariamente, y también el español va consultando su correo en días de fiesta gracias al portátil o al móvil, con la vana esperanza de adelantar trabajo.

(...)

El profesor británico Cary Cooper cree que el e-mail es una de las causas principales del estrés en el trabajo. Cooper, especializado en salud laboral, asegura que por ese motivo los británicos faltan a la oficina 14 millones de días al año.

Deloitte se enfrentó al reto. Durante cuatro miércoles sus empleados en Londres no se enviaban mensajes internos (...) Cuatro miércoles después, Deloitte revocó la medida. “ El objetivo se había cumplido. Adoptamos normas de comportamiento y pequeñas mejoras. Creamos una ventanilla en el correo que, antes de enviarlo, te pregunta ‘¿Estás seguro de que quieres hacer un correo múltiple?’. Porque muchas veces no eres consciente”.

(...)

Las investigadoras Karen Renaud, de la Universidad de Glasgow, y la psicóloga Judith Ramsay, de la Universidad de Paisley el pasado año se dedicaron a espiar el comportamiento de 200 trabajadores delante del ordenador. Un tercio chequeó el correo cada 15 minutos, y el 64 % más de una vez a la hora. El 33 % confesó que se siente estresado por la cantidad de correos y la necesidad de contestarlos.

“El e-mail es la herramienta que ahora nos provoca más problemas en nuestro trabajo”, concluyó Renaud. “Es una vía de comunicación increíble pero se nos ha ido de las manos”. Un sorprendente 38 % que confesó trabajar relajadamente, esperaban un día o más para contestar los mensajes.

(...)

Consejos para no enloquecer: 1. Lo primero, limpie el buzón al empezar la jornada laboral. 2. Elimine la alarma. 3. Responda pronto. 4. Escriba clara, concreta y correctamente. 5. Emociones, fuera. 6. Evite los adjuntos. 7. Corte la cadena. 8. No mate el teléfono (ni se ahorre el cafelito). 9. Lo último: limpie el buzón como hizo al comenzar la jornada laboral.


EL PAÍS SEMANAL
Página 36-40
20/07/2008
Angela Boto

LOS GENES NO LO SON TODO

(...)Aquello de “es genético” o “tiene el gen de...” dejó de tener demasiado sentido ya a principios del milenio con la secuenciación del genoma humano. (...) La realidad es que no somos lo que está escrito en nuestros genes, sino lo que hacemos con ellos. Podemos introducir cambios en nuestro genoma, y, lo que es aún más impactante, las modificaciones que introduzcamos pasarán a los hijos y a los nietos.

(...)

Una de las pruebas más palpables y sobre todo visibles de este hecho la obtuvieron Randy Jirtle, un investigador de la Universidad Duke (Estados Unidos), y su equipo. Sus ratones fueron concebidos, nacieron y crecieron en el laboratorio de Jirte y son genéticamente idénticos, la única diferencia entre el rodeor amarillo y el marrón se encuentra en las condiciones en las que discurrió su gestación. (...) En una primera parte del experimento, el equipo de la Universidad Duke expuso a hembras de ratón en gestación a un agente químico, el BPA, que forma parte del plástico. Todos los vástagos que nacieron eran amarillos, o, lo que es lo mismo, con predisposición a sufrir obesidad mórbida, diabetes y cáncer.
En la segunda parte del estudio nacieron los ratones mencionados. Los dos de la misma madre y con la misma carga genética. Durante la gestación del roedor amarillo, la madre recibió el BPA y una dieta normal. Sin embargo, durante la gestación del marrón, la progenitora, que también recibió el compuesto de plástico, siguió una dieta especial enriquecida con ácido fólico y genesteína, un folato presente en la soja.

(...)

Lo ocurrido es tan simple como el mecanismo de un interruptor de una luz. Aunque el componente plástico tiene un efecto tóxico que enciende el gen patológico, con la dieta se ha logrado eliminar. Todo ello se produce a través de una serie de marcas químicas que cuando están presentes en la estructura del gen lo inactivan.

En lo que se refiere a humanos, recientemente se ha publicado un nuevo estudio en Proceedings of the National Academy of Science , de Estados Unidos, en la que se ha visto cómo pacientes con tumores de próstata lograron apagar dos familias de genes que favorecen la enfermedad. El apagado se produjo tras meses de un estilo de vida diferente: una dieta baja en grasas, con alimentos no procesados y verduras; practicaron técnicas de control del estrés y ejercicio físico, y, por último, también se ocuparon de su mente, asistieron a grupos de apoyo psicosocial – se sabe que el estrés psicológico provoca el encendido y apagado de genes -. Las conclusiones del trabajo son preliminares, pero están en consonancia con las de otras similares, de modo que el camino parece ser el adecuado.

(...)

No tan espectaculares a la vista como los ratones americanos, pero tanto o más significativos, son los resultados del grupo de Manel Esteller. (...) El investigador Español ha estudiado a decenas de parejas de gemelos de distintas edades, y ha podido observar cómo la forma de vida va dejando sus huellas en el ADN en forma de genes que se encienden y apagan. Un solo dato ilustra bien los hallazgos de Esteller: las diferencias en las marcas químicas presentes en los genes –cambios epigenéticos- de gemelos de 50 años son cuatro veces mayores que las que se pueden encontrar en gemelos de sólo tres años. Además la disparidad aumenta a medida que aumentan las diferencias en el estilo de vida.

(...)

La epigenética, además de su impacto directo en nuestras vidas, remueve los cimientos de la mismísima teoría de la evolución. Parece que Charles Darwin no tenía toda la razón. (...) Para Darwin , los cambios en el ADN que se dan en el proceso evolutivo son fruto del azar, mientras que Lamarck sostenía que se producen debido a la interacción con el medio ambiente y a la adaptación a él. Los seguidores de Darwin despreciaron y casi borraron de la historia de la ciencia la teoría lamarckiana, hasta que las investigaciones epigenéticas aparecieron en escena y comenzaron a dar pruebas objetivas de su validez. “Lamarcj no debería haber sido tan denostado”, opina Esteller.

Continuando con la idea de modificar la biología, Bruce Lipton, en su libro La biología de la creencia, va un paso más allá en las implicaciones de la epigenética y la pone en relación con el cerebro y el poder de la mente para producir cambios biológicos. El denominado efecto placebo es el más claro de ellos: un alto porcentaje de pacientes se curan porque creen que están recibiendo un medicamento cuando lo que están tomando es un simple caramelo. El científico estadounidense menciona el caso de una mujer que participaba en un ensayo clínico con un antidepresivo y que mejoró espectacularmente de una depresión de años. La participante no recibía el antidepresivo, sino placebo, pero lo destacado del asunto es que las pruebas de imagen mostraban que la actividad de su cerebro había cambiado. La biología respondió a algo tan inmaterial como la sugestión o el pensamiento. (...)

Lo que propone Dispenza para utilizar la mente en nuestro beneficio, tanto físico como psíquico, tiene mucho que ver con lo que hicieron los individuos con tumores de próstata: cambiar de estilo de vida. (...). Es necesario romper los hábitos, proponerse actuar, pensar e incluso sentir de manera distinta a la habitual. De este modo se estimula la creación de nuevas conexiones neuronales a la vez que se debilitan las que nos mantienen en el mismo círculo de repeticiones. En una ocasión, un neurocientífico de la Universidad de California en San Francisco, Michael Merzenich, explicó que en cada momento elegimos cómo va a funcionar nuestra hiperflexible mente y así elegimos quién seremos en el momento siguiente. Efectivamente, la clave de esta posibilidad para modelar el cerebro está en su enorme elasticidad. La misma que nos permite aprender sin cesar y que también reorganiza todo cuando una de las áreas no funciona para que otras asuman al menos una parte de su trabajo.


LA VERDAD
Página 12
03/06/2008

LA ANSIEDAD LLEGA A LOS PUPITRES

El Colegio Oficial de Psicólogos de la Región advirtió ayer de que las situaciones de estrés que se producen ante un examen pueden derivar en cuadros de ansiedad, por lo que recomendaron pautas para llegar a los exámenes “más relajados”.

Según el profesor del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la UMU y vocal de Psicología de la Educación del Colegio Oficial de Psicólogos de Murcia, Angel Calvo, “ la ansiedad es un estado emocional, caracterizado por sentimientos de aprensión, incertidumbre y tensión surgidos de la anticipación de una amenaza real o imaginaria, y que va acompañado de reacciones o sensaciones fisiológicas desagradables como ritmo cardíaco acelerado, respiración entrecortada, diarrea, pérdida del apetito, desmayos, mareo, sudoración, insomnio, micción frecuente y estremecimientos”.

Aspectos que facilitan la aparición de ansiedad ante las pruebas son: pensar en las consecuencias negativas de no superar el examen (“si no apruebo no podré seguir estudiando”), dar un carácter permanente a ese efecto negativo (“si no apruebo ahora nunca podré aprobar”), imaginar que el examen será muy difícil o tener pensamientos catastrofistas sobre nuestro comportamiento en el examen (quedarse en blanco, no poder respirar, etc.). Según los psicólogos, la ansiedad ante los exámenes “puede crear un círculo vicioso, cuanto más se centra la persona en las cosas malas que pueden ocurrir, más se intensifica la ansiedad”. Además, según las mismas fuentes, “hay personas que tienden a preocuparse mucho por las cosas o a ser muy perfeccionistas y que tienen más probabilidades de tener problemas de ansiedad”.

Los psicólogos recomiendan seguir una serie de pautas para no caer en el estrés cuando lleguen los exámenes: preparar bien el examen, cuidarse físicamente, hacer ejercicios de relajación, pedir ayuda al tutor, imaginar situaciones positivas, admitir la posibilidad de que se pueden cometer errores, controlar los pensamientos negativos, utilizar el estrés a favor de uno mismo para motivarse y estudiar.


HOY
Página 22
29/05/2008
P. Calvo Cáceres

UNO DE CADA TRES PROFESORES DICE SUFRIR UN NIVEL DE ESTRÉS ALTO

Una tercera parte de los profesores están en riesgo de mala salud y dice sentir un nivel de estrés alto. Esta es una de las conclusiones alcanzadas en la tesis doctoral elaborada por Ramón Pedro Rubio Jiménez, que ha utilizado las opiniones expresadas por más de medio millar de docentes extremeños en Infantil, Primaria y Secundaria.
El motivo de esta tensión que padecen los docentes no es tanto por las condiciones laborales generales como por las condiciones específicas de la docencia. En este sentido, la tesis señala que los elementos que más influyen son la indisciplina y la falta de respeto por parte de los alumnos en el aula, la falta de interés y de motivación que manifiestan los estudiantes y, en tercer lugar, la poca colaboración y apoyo de las familias.
De esta forma, Rubio constata que <>.
Pese a todo, el 65% de los profesores que han participado en el muestreo, un total de 550 de 47 centros, no cambiaría su trabajo por otro similar no docente, y el 77% dice sentirse satisfecho con su profesión. Nueve de cada diez docentes reconocen, además que han visto cumplidas sus expectativas laborales.
El nivel de satisfacción admite algunas graduaciones. Así, los que imparten docencia en infantil y Primaria se declaran más satisfechos que quienes lo hacen en Secundaria. Los más contentos con su trabajo son los que ejercen en el ámbito rural.



Público
Página 40
08/04/2008
Ainoa Iriberri

NO ES TIMIDEZ, ES OTRA COSA

Aunque la fobia social es una de las diez enfermedades crónicas más frecuentes, aún hay quien duda de que se trata realmente de una patología. La jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital de La Paz de Madrid, María Fe Bravo, cree necesario hacer una distinción entre fobia social y timidez. En su opinión las diferencias entre una y otra están en “la intensidad y la limitación” que suponen para la vida de quienes las sufren. Bravo subraya que la fobia social implica “un gran sufrimiento” para los pacientes que acuden a consulta y limitaciones tales como no poder acudir a una entrevista de trabajo o no tener pareja por el miedo a relacionarse.
La fobia social saltó a la fama hace diez años, cuando las autoridades sanitarias británicas aprobaron el antidepresivo paroxetina para el tratamiento de la enfermedad. En la campaña de relaciones públicas –habitual en la industria farmacéutica- el medicamento se presentó como “la píldora de la timidez”, lo que generalizó la confusión entre este rasgo de carácter y el trastorno psiquiátrico. Para Bravo los psiquiatras no tienen dudas sobre estas diferencias ya que no todos los tímidos tienen las dificultades que presentan los pacientes con fobia social.. Muchos pacientes, explica Bravo, llegan a la consulta por la depresión que les provoca la fobia social o por el abuso de sustancias, que consumen para superar las situaciones cotidianas. El tratamiento siempre ha de incluir psicoterapia y, en los casos más graves, antidepresivos.


CLINICA DE LA ANSIEDAD 
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